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Obrador de Milagros

La única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expiación para sí mismo.

obrador de milagros
T-2.V.5.1:
La única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expiación para sí mismo. Esto significa que reconoces que la mente es el único nivel creativo, y que la Expiación puede sanar sus errores. Una vez que hayas aceptado esto, tu mente podrá solamente sanar. 


separación
IV. La unión mayor

T-28.IV.1. 
Aceptar la Expiación para ti mismo significa no prestar apoyo a los sueños de enfermedad y muerte de nadie. Significa que no compartes con ningún individuo su deseo de estar separado ni dejas que vuelque sus ilusiones contra sí mismo. Tampoco deseas que éstas se vuelquen contra ti. De este modo, no tienen ningún efecto. Y te liberas de los sueños de dolor porque permites que él se libere de ellos. A menos que lo ayudes, sufrirás con él, ya que ése es tu deseo. Y te convertirás en un protagonista en su sueño de dolor, tal como él lo es en el tuyo. De este modo, los dos os convertís en ilusiones sin ninguna identidad. Tú puedes ser cualquier persona o cualquier cosa, según de quién sea el sueño de maldad que compartas. Pero de una cosa puedes estar seguro: que eres perverso, pues compartes sueños de miedo.

T-13.X.5. 
"...Un minuto, o incluso menos, será suficiente para que te liberes del pasado y le entregues tu mente a la Expiación en paz. Cuando les puedas dar la bienvenida a todos, tal como quisieras que tu Padre te la diese a ti, dejarás de ver culpabilidad en ti mismo. Pues habrás aceptado la Expiación, la cual seguía refulgiendo en tu interior mientras soñabas con la culpabilidad, si bien no la veías porque no buscabas dentro de ti.

T-13.X.6. 
Mientras de algún modo creas que está justificado considerar a otro culpable, independientemente de lo que haya hecho, no buscarás dentro de ti, donde siempre encontrarías la Expiación"...El propósito del Espíritu Santo no es desvanecer la realidad. Si la culpabilidad fuese real, la Expiación no existiría. El propósito de la Expiación es desvanecer las ilusiones, no considerarlas reales y luego perdonarlas..."

T-13.X.8. Ahora se te concede poder sanar y enseñar, para dar lugar a lo que algún día será ahora, pero que de momento aún no lo es. El Hijo de Dios cree estar perdido en la culpabilidad, solo en un mundo tenebroso donde el dolor le acosa por todas partes desde el exterior. Cuando haya mirado en su interior y haya visto la radiante luz que allí se encuentra, recordará cuánto lo ama su Padre. Y le parecerá increíble que jamás hubiese podido pensar que su Padre no le amaba y que lo condenaba. "...En el momento en que te des cuenta de que la culpabilidad es una locura totalmente injustificada y sin ninguna razón de ser, no tendrás miedo de contemplar la Expiación y de aceptarla totalmente.


T-13.I.6. "...Cuando hayas aceptado la Expiación, te darás cuenta de que no hay culpabilidad alguna en el Hijo de Dios..." Y sólo cuando veas su inocencia podrás entender su unicidad. 

T14.I.1. "...Puedes aprender a bendecir; pero no puedes dar lo que no tienes. Por lo tanto, si ofreces una bendición, primero te tiene que haber llegado a ti. Y tienes también que haberla aceptado como tuya, pues, de lo contrario, ¿cómo podrías darla? ...Por eso es por lo que los milagros dan testimonio de que eres bendito. Si perdonas completamente es porque has abandonado la culpabilidad, al haber aceptado la Expiación y haberte dado cuenta de que eres inocente.

T-8.III.6. "... Una vez que hayas elegido aceptar la Expiación para ti mismo entenderás por qué razón, cuando antes te encontrabas con otra persona, creías que era otra persona. Y cada encuentro santo en el que te entregues completamente te enseñará que eso no es así..."



MANUAL DE MAESTRO

obrador de milagros
M7.3. 
En esto es en lo que el Maestro de Dios tiene que confiar. Esto es lo que realmente significa la afirmación de que la única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expiación para sí mismo. El Maestro de Dios es un obrador de milagros porque da los regalos que ha recibido. Pero primero tiene que aceptarlos. Eso es lo único que tiene que hacer, ya que no hay nada más que él pueda hacer. Al aceptar la curación puede darla. Si pone esto en duda, que recuerde Quien dio el regalo y Quien lo recibió. Así se aclara su duda. Pensó que Dios le podía quitar los regalos que le había dado. Eso fue un error, pero es un error que no vale la pena conservar. Y por lo tanto, lo único que el Maestro de Dios puede hacer es reconocerlo como tal y permitir que sea corregido.

resurrección
M18.4. 
Para que el Maestro de Dios pueda curar, es esencial, pues, que permita que sus propios errores le sean corregidos. Si siente la más leve irritación al responder a otro, que se dé cuenta de inmediato de que ha hecho una interpretación falsa. Que se dirija entonces a su Eterno Guía interno y deje que sea El Quien juzgue cual debe ser su respuesta. De este modo, el Maestro de Dios se cura y en su curación su alumno se cura con él. "...La única responsabilidad del Maestro de Dios es aceptar la Expiación para sí mismo..."...La Expiación es sencillamente la corrección o anulación de los errores. Cuando se haya alcanzado, el Maestro de Dios se habrá convertido, por definición, en un obrador de milagros...""...Sus pecados le habrán sido perdonados, y el ya no se condenara a si mismo. Cómo podría entonces condenar a otros? ¿Y habría alguien al que su perdón no pudiese curar?..."

perdón
i. El Descorrimiento del Velo

T-19.IV.D.8. 
No olvides que tú y tu hermano habéis llegado hasta aquí juntos. Y ciertamente no fue el ego el que os guio. Ningún obstáculo a la paz se puede superar con su ayuda. “…El ego no revela sus secretos, ni te pide que los examines y los transciendas. No quiere que veas su debilidad, ni que te des cuenta de que no tiene poder alguno para mantenerte alejado de la verdad…” El Guía que os condujo hasta aquí aún está con vosotros, y cuando alcéis la mirada estaréis listos para mirar cara a cara al terror sin temor alguno. Pero primero, alza la mirada y mira a tu hermano con inocencia nacida del completo perdón de sus ilusiones, y a través de los ojos de la fe que no las ve.

T-19.IV.D.9. 
Nadie puede enfrentarse al temor a Dios sin experimentar terror, a menos que haya aceptado la Expiación y haya aprendido que las ilusiones no son reales. Nadie puede enfrentarse a este obstáculo solo, pues no habría podido llegar a este punto si su hermano no le hubiese acompañado. “…Y nadie se atrevería a enfrentarse a dicho temor sin haber perdonado a su hermano de todo corazón…” Quédate ahí un rato, pero sin temblar. Ya estás listo. Unámonos en un instante santo, aquí, en este lugar al que el propósito que se te señaló en un instante santo te ha conducido. Y unámonos con la fe de que Aquel que nos condujo a todos juntos hasta aquí también te ofrecerá la inocencia que necesitas, y de que la aceptarás por mi amor y por el Suyo.

T-19.IV.D.10. 
No es posible tampoco enfrentarse a esto demasiado pronto. Éste es el lugar al que todo el mundo tiene que llegar cuando esté listo. Una vez que ha encontrado a su hermano está listo. Sin embargo, llegar simplemente hasta ahí no es suficiente. “…Pues una jornada desprovista de propósito sigue siendo algo absurdo, e incluso cuando ha concluido no parece haber tenido sentido. ¿Cómo podrías saber que ha finalizado a menos que te dieses cuenta de que su propósito se ha consumado? Ahí, con el final de la jornada ante ti, es cuando ves su propósito. Y es ahí donde eliges hacerle frente al obstáculo o seguir vagando sin rumbo, sólo para tener que regresar y elegir de nuevo…”

T-19.IV.D.11. 
Hacerle frente al temor a Dios requiere cierta preparación. Sólo los cuerdos pueden mirar de frente a la absoluta demencia y a la locura delirante con piedad y compasión, pero sin miedo. Pues sólo les podría parecer temible si la comparten, y tú la compartes mientras no contemples a tu hermano con perfecta fe, con perfecto amor y con perfecta ternura. "...Mientras no lo perdones completamente, tú sigues sin ser perdonado. Tienes miedo de Dios porque tienes miedo de tu hermano. Temes a los que no perdonas. Y nadie alcanza el amor con el miedo a su lado..."

T-19.IV.D.12. 
Este hermano que está a tu lado todavía te sigue pareciendo un extraño. No lo conoces, y la interpretación que haces de él es temible. Y lo sigues atacando, para mantener a salvo lo que tú crees ser. Sin embargo, en sus manos está tu salvación. "...Ves su locura, que detestas porque la compartes con él..." Y toda la piedad y el perdón que la curaría dan paso al miedo. Hermano, necesitas perdonar a tu hermano, pues juntos compartiréis la locura o el Cielo. Y juntos alzaréis la mirada con feo no la alzaréis en absoluto.

T-19.IV.D.13. 
A tu lado se encuentra uno que te ofrece el cáliz de la Expiación, pues el Espíritu Santo está en él. ¿Preferirías guardarle rencor por sus pecados o aceptar el regalo que te hace? ¿Es este portador de salvación tu amigo o tu enemigo? Decide cuál de esas dos cosas es, sin olvidar que lo que has de recibir de él dependerá de lo que elijas. Él tiene el poder de perdonar tus pecados, tal como tú tienes el de perdonar los suyos. Ninguno de vosotros puede conferirse ese poder a sí mismo. Vuestro salvador, no obstante, se encuentra al lado de cada uno de vosotros. Deja que él sea lo que es, y no trates de hacer del amor tu enemigo. 

obrador de milagros
T-5.V.7: 
El pensamiento irracional es pensamiento desordenado. Dios Mismo pone orden en tu pensamiento porque tu pensamiento fue creado por Él. Los sentimientos de culpabilidad son siempre señal de que desconoces esto. Muestran asimismo que crees que puedes pensar separado de Dios, y que deseas hacerlo. Todo pensamiento desordenado va acompañado de culpabilidad desde su concepción, y mantiene su continuidad gracias a ella. La culpabilidad es ineludible para aquellos que creen que son ellos los que ordenan sus propios pensamientos, y que, por lo tanto, tienen que obedecer sus dictados. Eso les hace sentirse responsables de sus errores sin darse cuenta de que, al aceptar esta responsabilidad, están reaccionando de manera irresponsable. "...Si la única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expiación para sí mismo, y te aseguro yo que así es, la responsabilidad, por lo que debe ser expiado no puede entonces recaer sobre ti. Este dilema no puede ser resuelto, excepto aceptando la solución del des-hacimiento" Tú serias responsable de los efectos de tu manera equivocada de pensar si ésta no se pudiera deshacer. El propósito de la Expiación es conservar del pasado únicamente aquello que ha sido purificado: Si aceptas el remedio para el pensamiento desordenado, remedio cuya eficacia es indudable, ¿cómo iban a seguir estando presente sus síntomas?

T-5.V.8. 
"...La continua decisión de permanecer separado es la única razón posible de que siga habiendo sentimientos de culpabilidad..." Hemos dicho esto antes, pero no subrayamos los resultados destructivos de tal decisión. Cualquier decisión de la mente afecta tanto al comportamiento como a la experiencia. Lo que tú deseas, esperas que tenga lugar. Esto no es algo ilusorio. Tu mente ciertamente forja tu futuro, y se lo devolverá a la creación plena en cualquier momento si primero acepta la Expiación. Retornará asimismo a la creación plena en el instante en que haya hecho eso. Al haber renunciado a su pensamiento desordenado, la correcta ordenación del pensamiento se hace evidente.




LIBRO DE EJERCICIOS

[101] La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.

L-101.5. "...Acepta la Expiacióncon una mente receptiva que no abrigue la creencia de que has hecho del Hijo de Dios un demonio. El pecado no existe..."

[139] Aceptaré la Expiación para mi mismo.

L-139.7. Nada de lo que el mundo cree es verdad. Pues el mundo es un lugar cuyo propósito es servir de hogar para que aquellos que dicen no conocerse a sí mismos puedan venir a cuestionar lo que son.

"...Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser consciente de lo que se es..."

L-140.4. La Expiación cura absolutamente, y cura toda clase de enfermedad. Pues la mente que entiende que la enfermedad no es más que un sueño no se deja engañar por ninguna de las formas que el sueño pueda adoptar. Donde no hay culpabilidad no puede haber enfermedad, pues ésta no es sino otra forma de culpabilidad. La Expiación no cura al enfermo, pues eso no es curación. Pero sí elimina la culpabilidad que hacía posible la enfermedad. Y eso es ciertamente curación. Pues ahora la enfermedad ha desaparecido y no queda nada a lo que pueda regresar.

¿Que es el Cristo?
L-pII.6.5 ¿Y por cuánto tiempo habrá de verse esta santa faz, cuando no es más que el símbolo de que el período de aprendizaje ya ha concluido y de que el objetivo de la Expiación por fin se ha alcanzado? Tratemos, por lo tanto, de encontrar la faz de Cristo y de no buscar nada más. Al contemplar Su gloria, sabremos que no tenemos necesidad de aprender nada, ni de percepción, ni de tiempo, ni de ninguna otra cosa excepto del santo Ser, el Cristo que Dios creó como Su Hijo.


[297] El perdón es el único regalo que doy.


1. El perdón es el único regalo que doy, ya que es el único regalo que deseo. Y todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy. Ésta es la sencilla fórmula de la salvación. Y yo, que quiero salvarme, la adoptaré, para regir mi vida por ella en un mundo que tiene necesidad de salvación y que se salvará al aceptar yo la Expiación para mí mismo.


[318] Yo soy el medio para la salvación, así como su fin. 

2. Permíteme hoy, Padre mío, asumir el papel que Tú me ofreces al pedirme que acepte la Expiación para mí mismo. Pues lo que de este modo se reconcilia en mí se reconcilia igualmente en Ti.

¿Que Es Un Milagro? (13)

L-pII.13.1. Un milagro es una corrección. No crea, ni cambia realmente nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso. Corrige el error, mas no intenta ir más allá de la percepción, ni exceder la función del perdón. Se mantiene, por lo tanto, dentro de los límites del tiempo. No obstante, allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo no puede sino desvanecerse ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo.

L-pII.13.2. En el milagro reside el don de la gracia, pues se da y se recibe como uno. Y así, nos da un ejemplo de lo que es la ley de la verdad, que el mundo no acata porque no la entiende. El milagro invierte la percepción que antes estaba al revés, y de esa manera pone fin a las extrañas distorsiones que ésta manifestaba. Ahora la percepción se ha vuelto receptiva a la verdad. Ahora puede verse que el perdón está justificado.

L-pII.13.3. El perdón es la morada de los milagros. Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor. La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir. Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor. Y cada una de ellas se deposita ante la Palabra de Dios, en el altar universal al Creador y a la creación, a la luz de la perfecta pureza y de la dicha infinita.

L-pII.13.4. Al principio el milagro se acepta mediante la fe, porque pedirlo implica que la mente está ahora lista para concebir aquello que no puede ver ni entender. No obstante, la fe convocará a sus testigos para demostrar que aquello en lo que se basa realmente existe. Y así, el milagro justificará tu fe en él, y probará que esa fe descansaba sobre un mundo más real que el que antes veías: un mundo que ha sido redimido de lo que tú pensabas que se encontraba allí.

L-pII.13.5. Los milagros son como gotas de lluvia regeneradora que caen del Cielo sobre un mundo árido y polvoriento, al cual criaturas hambrientas y sedientas vienen a morir. Ahora tienen agua. Ahora el mundo está lleno de verdor. Y brotan por doquier señales de vida para demostrar que lo que nace jamás puede morir, pues lo que tiene vida es inmortal.

Antes de Contestar

Antes de contestar,
haz una pausa y piensa en lo siguiente:

La respuesta que le dé a mi hermano es la que yo estoy pidiendo.

Y lo que aprenda acerca de él, es lo que aprenderé acerca de mí.

Nadie Tiene Miedo

El milagro establece que estás teniendo un sueño y que su contenido no es real. 

Éste es un paso crucial
a la hora de lidiar con ilusiones.

Nadie tiene miedo de ellas cuando se da cuenta de que fue él mismo quien las inventó. 
T-28.II.7:1

Milagro 25

Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completa, es la Expiación. La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo.


¿ QUE ES LA EXPIACIÓN ?
La palabra "Expiación" es básicamente un sinónimo de la palabra "corrección," y es el término que emplea el Curso para referirse al plan general que surgió con el Espíritu Santo para deshacer el error de creer que estamos separados. El Espíritu Santo fue ubicado en nuestras mentes por Dios, y nos reúne con el Padre que creímos haber abandonado. El Espíritu Santo es el eslabón entre nosotros y Dios, por consiguiente deshace la separación, al corregir el error. Así que, podríamos decir que el Espíritu Santo es realmente la expresión del principio de Expiación, que es que el separarnos de Dios jamás ocurrió en verdad. La palabra "Expiación" es el vocablo del Curso para el plan completo de despertar al Hijo de Dios de su sueño de que se separó.

La palabra se usa también en un sentido más limitado para describir el plan de Expiación individual que cada uno de nosotros tiene que completar. El Curso dice que nuestra única responsabilidad es aceptar la Expiación para nosotros mismos (T-2.V.5:1). Eso quiere decir que debemos aceptar la negación de la realidad de que nos separamos, y la irrealidad de la culpa en las relaciones y situaciones específicas que confrontamos. Expiación, pues, tiene significado en un nivel individual, que es nuestro propio camino particular. En otras palabras, esta alfombra del tiempo está hecha de miles y millones de hilitos, y cada hilo representa la vida individual que llamamos nuestra. Cada uno de nosotros tiene que deshacer las creencias que contiene cada hilo, eso es la Expiación. Cuando el último Hijo de Dios haya completado su plan, el plan total de la Expiación estará completo. Así es como se usa la palabra.

Tiene un significado específico en el contexto del Curso en términos del propósito de utilizando el lenguaje y la terminología cristiana en una forma distinta. El cristianismo ha enseñado que la Expiación se logra únicamente a través del sacrificio y del sufrimiento. Hay una sección muy poderosa al principio del Capítulo 3 que se llama Expiación sin sacrificio (T-3.I), que trata específicamente de la Crucifixión de Jesús y habla sobre cómo el propósito de la misma no fue expiar el pecado por medio del sufrimiento, el sacrificio y la muerte. Esa es una creencia que procede de la culpa de la gente. La verdadera Expiación es corregir esa creencia errónea a través del reconocimiento de que el cuerpo no es real, que el pecado no es real, y que todo es un mal sueño.

La palabra Expiación es sinónimo de corrección.

Básicamente, por medio de la elección del milagro realmente escogemos perdonar, y mientras más lo hagamos, más capaces seremos de extender este perdón a los demás. Cuando se complete todo ese proceso o cadena, eso será la Expiación. Esta es una imagen que usa el Curso en otros pasajes. Habla de cómo una fuerte cadena de "Expiación" se suelda cada vez que escogemos un milagro [T-1.III.9:2]. Hay una sección que se titula El círculo de la Expiación (T-14.V) que contiene la misma idea. Es un círculo en constante expansión; atraemos a más y más personas hacia el plan de la Expiación por medio de nuestro perdón hacia ellos.

¿SANA LA EXPIACIÓN A NIVEL COLECTIVO ?
"La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo." La frase "todas las dimensiones del tiempo," refleja la idea del holograma, que mencioné antes (vea pág. 55-56). Se puede entender en términos de otra aseveración que dice que detrás de cada hermano habrá miles (T-27.V.10:4). Al perdonarlo a usted, perdono también a toda la gente en mi vida, o en otras vidas, que han representado el mismo problema. Todas las mentes están unidas. Si yo tengo un problema, digamos que un problema de autoridad, entonces detrás de usted como ejemplo específico de eso, estaría toda la gente en mi vida con quien he tenido ese mismo problema. De modo que la Expiación corrige y sana todos los aspectos del mismo asunto, aun cuando no estemos conscientes de ello.

"Expiación" se refiere tanto al nivel individual como al colectivo.


Fuente: Los 50 Principios del Milagro. Autor: Kenneth Wapnick PhD.

Estoy Aqui Para Ser Util

Principios Especiales de los Obradores de Milagros

T-2.V.A.11. (1) El milagro elimina la necesidad de tener preocupaciones de rango inferior. Puesto que es un intervalo de tiempo que está fuera de las coordenadas temporales en las que normalmente operamos, las consideraciones normales con respecto al tiempo y al espacio no le afectan. Cuando obres un milagro yo haré los arreglos necesarios para que el tiempo y el espacio se ajusten a él.

T-2.V.A.12. (2) Es esencial hacer una clara distinción entre lo que se crea y lo que se fabrica. Toda forma de curación se basa en esta corrección fundamental de percepción de niveles.

T-2.V.A.13. (3) Nunca confundas la mentalidad recta con la mentalidad errada. Reaccionar ante cualquier clase de error de cualquier forma que no sea con un deseo de sanar es una expresión de esa confusión.

T-2.V.A.14. (4) El milagro es siempre la negación de ese error y la afirmación de la verdad. Sólo la mentalidad recta puede corregir de forma que sus efectos sean reales. De hecho, lo que no produce efectos reales en realidad no existe. Sus efectos, por lo tanto, son nulos. Al no tener contenido substancial, se presta a ser proyectado.

T-2.V.A.15. (5) El poder del milagro para ajustar niveles genera la percepción correcta que da lugar a la curación. Hasta que eso no ocurra será imposible entender lo que es la curación. El perdón es un gesto vacío a menos que conlleve corrección. Sin ella, lo que hace es básicamente juzgar, en vez de sanar.

T-2.V.A.16. (6) El perdón que procede de una orientación milagrosa tan sólo ofrece corrección. No posee elementos de juicio en absoluto. La frase "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" no evalúa en modo alguno lo que las personas en cuestión estén haciendo. Es una petición a Dios para que sane sus mentes. En ella no se hace referencia al resultado del error, pues eso es irrelevante.

T-2.V.A.17. (7) El precepto "Sed de un mismo sentir" es la aseveración que exhorta a todos a que estén listos para la revelación. Mi ruego "Haced esto en memoria mía" es una petición a los obradores de milagros para que colaboren conmigo. Estas dos aseveraciones no pertenecen a un mismo orden de realidad. Sólo la última entraña una conciencia de tiempo, ya que recordar es traer el pasado al presente. El tiempo está bajo mi control, pero la eternidad le pertenece a Dios. En el tiempo existimos unos con otros y unos para otros. En la eternidad coexistimos con Dios.

T-2.V.A.18. (8)  

Puedes hacer mucho en favor de tu propia curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda piensas de la siguiente manera: 


Estoy aquí únicamente para ser útil. Estoy aquí en representación de Aquel que me envió. No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará. Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo. Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.

Despertar

El milagro no te despierta, sino que simplemente te muestra quién es el soñador.

Te enseña que mientras estés dormido puedes elegir entre diferentes sueños, dependiendo del propósito que le hayas adscrito a tu soñar.

¿Deseas sueños de curación o sueños de muerte?

Un sueño es como una memoria, en el sentido de que te presenta las imágenes que quieres que se te muestren.

T-28.II.4

Expiación

EL PERDÓN, LOS MILAGROS Y LA EXPIACIÓN: 

T1.I.21. 
Los milagros son expresiones naturales de perdón. Por medio de los milagrosaceptas el perdón de Dios al extendérselo a otros. 

T1.I.25.

Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completa, es la Expiación

T-2.IV.1.
El milagro es el medio, la Expiación 

el principio y la curación el resultado.
La Expiación—el último milagro—es un remedio
y cualquier clase de curación es su resultado.
T1.I.25. Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completa, es la Expiación. La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo. Los milagros representan tu liberación del miedo.

T1.I.26.
"..."Expiar" significa "des-hacer". Deshacer el miedo es un aspecto esencial del poder expiatorio de los milagros.

T1.I.37.
"...Un milagro es una corrección que yo introduzco en el pensamiento falso. Actúa como un catalizador, disolviendo la percepción errónea y reorganizándola debidamente. Esto te coloca bajo el principio de la Expiación, donde la percepción sana. Hasta que esto no ocurra no podrás conocer el Orden Divino.

ver: re-organización sobre el error de la mente de invertir //causa-efecto//fuente y símbolo.

T1.I.44.
"...Los milagros son expresiones de una conciencia interna de Cristo y de haber aceptado Su Expiación.

III. La Expiación y los milagros

T-1.III.1.
"...Yo estoy a cargo del proceso de Expiación, que emprendí para darle comienzo.

Cuando le ofreces un milagro a cualquiera de mis hermanos, 
te lo ofreces a ti mismo y me lo ofreces a mí.

La razón por la que te lo ofreces a ti mismo primero es porque yo no necesito milagros para mi propia Expiación, pero estoy detrás de ti por si fracasas temporalmente. Mi papel en la Expiaciónes cancelar todos los errores que de otro modo tú no podrías corregir.
Cuando se te haya restituido la conciencia de tu estado original pasarás naturalmente a formar parte de la Expiación.
A medida que compartas conmigo mi renuencia a aceptar error alguno en ti o en los demás, te unirás a la gran cruzada para corregirlos. 

¿Que tengo que hacer?

Escucha mi voz, aprende a deshacerlos y haz todo lo necesario por corregirlos. Tienes el poder de obrar milagros. Yo proveeré las oportunidades para obrarlos, pero tú debes estar listo y dispuesto.
El obrarlos trae consigo convicción en la capacidad, ya que la convicción llega con el logro.

La capacidad es el potencial, el lograrlos es su expresión, 
y la Expiación —la profesión natural de los Hijos de Dios— 
es el propósito.

¿Quienes son los perdonados como medio?

T-1.III.3.
"...Los perdonados son el medio de la Expiación. Al estar infundidos por el espíritu, perdonan a su vez. Aquellos que han sido liberados deben unirse para liberar a sus hermanos, pues ése es el plan de la Expiación

T-1.III.4.
"...Yo soy el único que puede obrar milagros imparcialmente porque yo soy la Expiación. Tú tienes un papel en la Expiación que yo te dictaré. Pregúntame qué milagros debes llevar a cabo. 

T-1.III.5.
"...Eres libre de establecer tu reino donde mejor te parezca, pero no puedes sino elegir acertadamente si recuerdas esto:

El espíritu está eternamente en estado de gracia.
Tu realidad es únicamente espíritu.
Por lo tanto, estás eternamente en estado de gracia.
Desde este punto de vista,
la Expiación deshace todos los errores, 
y de esta forma extirpa las raíces del temor.
T-1.III.7.
"...La naturaleza impersonal del milagro se debe a que la Expiaciónen sí es una, lo cual une a todo lo creado con su creador. Como expresión de lo que verdaderamente eres, el milagro sitúa a la mente en un estado de gracia. La mente, entonces, naturalmente da la bienvenida tanto al Huésped interno como al desconocido externo. Al invitar adentro al desconocido, éste se convierte en tu hermano.

T-1.III.9.
"...Los milagros son selectivos únicamente en el sentido de que se canalizan hacia aquellos que los pueden usar en beneficio propio. Puesto que esto hace que sea inevitable el que los extiendan a otros, se suelda una fuerte cadena de Expiación

IV. Cómo escapar de la oscuridad

T-1.IV.2.
"...El milagro se une a la Expiación al poner a la mente al servicio del Espíritu Santo.

"...la Expiaciónrestituye el espíritu al lugar que le corresponde. La mente que sirve al espíritu es invulnerable.

T-1.IV.3.
"...El propósito de la Expiación es devolvértelo todo, o más bien, devolvérselo el amor a tu conciencia. Se te dio todo cuando fuiste creado, exactamente como se les dio a todos los demás..."

V. Plenitud y espíritu

T-1.V.3.
"...Cuando la Expiación se haya completado, todos los Hijos de Dios compartirán todas las aptitudes..."

T-1.VII.5.
"..He tenido mucho cuidado al clarificar mi papel en la Expiación sin añadirle ni restarle importancia..."


2 – LA SEPARACIÓN Y LA EXPIACIÓN

I. Los orígenes de la separación

"...Te liberas cuando aceptas la Expiación, lo cual te permite darte cuenta de que en realidad tus errores nunca ocurrieron..."

II. La Expiación como defensa

T-2.II.4.
"...La Expiación es la única defensa que no puede usarse destructivamente porque no es un recurso que tú mismo hayas inventado. El principio de la Expiaciónestaba en vigor mucho antes de que ésta comenzara.

El principio era el amor y la Expiación fue un acto de amor. Antes de la separación los actos eran innecesarios porque no existía la creencia en el tiempo ni en el espacio.

Fue sólo después de la separación cuando se planearon la Expiación y las condiciones necesarias para su cumplimiento. Se necesitó entonces una defensa tan espléndida que fuese imposible usarla indebidamente, aunque fuese posible rechazarla.

Su rechazo, no obstante, no podía convertirla en un arma de ataque, que es la característica intrínseca de otras defensas. La Expiación, pues, resulta ser la única defensa que no es una espada de dos filos. Tan sólo puede sanar.

T-2.II.5.
"...La Expiación se instituyó dentro de la creencia en el tiempo y en el espacio para fijar un límite a la necesidad de la creencia misma, y, en última instancia, para completar el aprendizaje. 

La Expiación es la lección final.

El aprendizaje en sí, al igual que las aulas donde tiene lugar, es temporal. La capacidad para aprender carece de valor cuando ya no hay necesidad de cambiar. 

Los que son eternamente creativos no tienen nada que aprender. Tú puedes aprender a mejorar tus percepciones y puedes convertirte progresivamente en un mejor alumno.

De este modo habrá cada vez más armonía entre la creación y tú, pero la Filiación en sí es una creación perfecta y la perfección no tiene grados. El aprendizaje tiene sentido únicamente mientras se crea en diferencias.

T-2.II.6.
La Expiación es el medio a través del cual puedes liberarte del pasado a medida que avanzas. La Expiación desvanece los errores que cometiste en el pasado, haciendo de este modo innecesario el que sigas volviendo sobre tus pasos sin avanzar hacia tu retorno. 

En este sentido la Expiación ahorra tiempo, pero al igual que el milagro al que sirve, no lo abole. 

Mientras siga habiendo necesidad de Expiación, seguirá habiendo necesidad de tiempo. Pero la Expiación, en cuanto que plan que ya se ha completado, tiene una relación única con el tiempo. Hasta que la Expiación no se complete, sus diversas fases evolucionarán en el tiempo, pero la Expiación en su totalidad se encuentra al final del tiempo. En ese punto el puente de retorno ya se ha construido.

T-2.II.7.
La Expiación es un compromiso total. 

"...Una defensa de doble filo es intrínsecamente débil precisamente porque tiene dos filos, y puede volverse contra ti inesperadamente. Esta posibilidad no se puede controlar excepto con milagros. El milagro convierte la defensa de la Expiaciónen tu verdadera protección, y, a medida que adquieres más y más seguridad, asumes tu talento natural de proteger a otros, reconociéndote simultáneamente corno Hijo y como hermano..."

III. El altar de Dios

T-2.III.1.
"...Sólo puedes aceptar la Expiación dentro de ti liberando la luz interior. Desde la separación, las defensas se han usado casi exclusivamente para defenderse contra la Expiacióny mantener así vigente la separación. Generalmente esto se manifiesta como una necesidad de proteger el cuerpo. Las múltiples fantasías corporales a las que las mentes se entregan proceden de la creencia distorsionada de que el cuerpo puede usarse como un medio para alcanzar la "Expiación". 

Percibir el cuerpo como un templo es únicamente el primer paso en el proceso de corregir esta distorsión, ya que sólo la altera en parte.

Dicha percepción del cuerpo ciertamente reconoce que la Expiación en términos físicos es imposible.

El siguiente paso, no obstante, es darse cuenta de que un templo no es en modo alguno una estructura [cuerpo]. Su verdadera santidad reside en el altar [mente] interior en torno al cual se erige la estructura. 

El <Espíritu Santo> no ve templos solo altares.

Hacer hincapié en estructuras hermosas es señal de que se teme a la Expiacióny de que no se está dispuesto a llegar al altar en sí. La auténtica belleza del templo no puede verse con los ojos físicos.
La visión espiritual, por otra parte, al ser una visión perfecta, no puede ver la estructura en absoluto.Puede, no obstante, ver el altar con perfecta claridad.

T-2.III.2.
"...Para que la eficacia de la Expiación sea perfecta, a ésta le corresponde estar en el centro del altar interior [mente], desde donde subsana la separación y restituye la plenitud de la mente. Antes de la separación la mente era invulnerable al miedo, ya que el miedo no existía. "...Tanto la separación como el miedo son creaciones falsas que tienen que deshacerse a fin de que se pueda restaurar el templo [cuerpo como medio de comunicación] y abrir el altar [la mente] para que reciba la ExpiaciónEsto supone el fin de la separación, al poner dentro de ti la única defensa eficaz contra todo pensamiento de separación, haciendo de este modo que seas absolutamente invulnerable.

T-2.III.3.
Tiene que haber una mejor manera de hacer las cosas

"...El que todos acepten la Expiación es sólo cuestión de tiempo.

T-2.III.4.
Pon tu mente al servicio del Espíritu Santo

"...La visión espiritual [Espíritu Santo] literalmente no puede ver el error, y busca simplemente la Expiación.

Todas las soluciones que los ojos del cuerpo buscan se desvanecen. La visión espiritual mira hacia adentro e inmediatamente se da cuenta de que el altar ha sido profanado y de que necesita ser reparado y protegido.

El Espíritu Santo no esta interesado en que le entregas nada.

Perfectamente consciente de la defensa apropiada, la visión espiritual [Espíritu Santo] pasa por alto todas las demás y mira más allá del error hacia la verdad. Debido a la fuerza de su visión, pone a la mente a su servicio. Esto re-establece el poder de la mente y hace que las demoras le resulten cada vez más intolerables al darse cuenta de que lo único que hacen es añadir dolor innecesario.

Como resultado de ello, la mente se vuelve cada vez más sensible a lo que antes habría considerado sólo pequeñas molestias.

T-2.III.5. (no te nieges el pan de cada día)
La Expiación es la única ofrenda digna de ser ofrecida en el altar de Dios, debido al valor que el altar en sí tiene. Fue creado perfecto y es absolutamente digno de recibir perfección.
Siempre que tienes miedo, te engañas a ti mismo,
y tu mente no puede servir al Espíritu Santo.
Aprende a ver el mundo como fin a la separación:


Tienen que aprender a ver el mundo como un medio para poner fin a la separación.


La Expiación es la garantía de que finalmente lo lograrán.


IV. La curación y la liberación del miedo
T-2.IV.1.
"...Vamos a hacer ahora hincapié en la curación.

El milagro es el medio, la Expiación 
el principio y la curación el resultado.

Hablar de "una curación milagrosa" es combinar impropiamente dos órdenes de realidad diferentes. Una curación no es un milagro.
La Expiación—el último milagro—es un remedio
y cualquier clase de curación es su resultado.
Es irrelevante a qué clase de error se aplique la Expiación.
Toda curación es esencialmente una liberación del miedo.

T-2.IV.2.
"...Un paso importante en el plan de la Expiación es deshacer el error en todos los niveles. 
(ver: la confusión de niveles)

La distorsión que dio lugar a la magia se basa en la creencia de que existe una capacidad creativa en la materia que la mente no puede controlar. 

Este error puede manifestarse de dos formas: se puede creer que la mente puede crear falsamente en el cuerpo, o que el cuerpo puede crear falsamente en la mente.
Cuando se comprende que la mente—el único nivel de creación—no puede crear más allá de sí misma, ninguno de esos dos tipos de confusión tiene por qué producirse.

T-2.IV.3.
"...Sólo la mente puede crear porque el espíritu ya fue creado, y el cuerpo es un recurso de aprendizaje al servicio de la mente.

"...El cuerpo; si se le entiende correctamente , comparte la invulnerabilidad de la Expiación en lo que respecta a las defensas de doble filo. 

T-2.V.4.
"...si tus inclinaciones a obrar milagros no están funcionando debidamente, es siempre porque el miedo se ha infiltrado en tu mentalidad recta y la ha invertido.
Toda forma de mentalidad-no-recta es el resultado 
de negarte a aceptar la Expiación para ti mismo. 
Si la aceptases estarías en una posición desde la que podrías reconocer que los que tienen necesidad de curación son simplemente aquellos que aún no se han dado cuenta de que la mentalidad recta es en sí la curación.

T-2.V.5.
La única responsabilidad del obrador de milagros 
es aceptar la Expiación para sí mismo"

Esto significa que reconoces que la mente es el único nivel creativo, y que la Expiaciónpuede sanar sus errores. Una vez que hayas aceptado esto, tu mente podrá solamente sanar.

T-2.V.7.
"...Anteriormente dije que el Espíritu Santo no puede ver errores, y que sólo puede mirar más allá de ellos hacia la defensa de la Expiación.

No cabe duda de que esto puede producir incomodidad, más la incomodidad no es el resultado final de la percepción. Cuando se le permite al Espíritu Santo contemplar la profanación del altar, Él mira de inmediato también hacia la Expiación. Nada que Él perciba puede producir miedo. Todo lo que resulta de la conciencia Espiritual simplemente se canaliza hacia la corrección. La incomodidad se manifiesta únicamente para traer a la conciencia la necesidad de corrección.

T-2.V.10.
"...La caridad es una manera de ver a otro como si ya hubiese llegado mucho más allá de lo que en realidad ha logrado en el tiempo hasta ahora. Puesto que su pensamiento tiene fallos, no puede ver que la Expiaciónes para él, pues, de otro modo, no tendría necesidad de caridad.

El milagro, al ser una expresión de caridad, tan sólo puede acortarlo. 
Hay que entender, no obstante, que cuando le ofreces un milagro a otro estás acortando su sufrimiento y el tuyo. Esto corrige tanto retro-activamente como progresivamente.

T-2.V.15 (5). 
El poder del milagro para ajustar niveles genera la percepción correcta que da lugar a la curación. Hasta que eso no ocurra será imposible entender lo que es la curación. El perdón es un gesto vacío a menos que conlleve corrección. Sin ella, lo que hace es básicamente juzgar, en vez de sanar.


T-2.VI.7.
"...El primer paso correctivo para deshacer el error es darse cuenta, antes que nada, de que todo conflicto es siempre una expresión de miedo. Dite a ti mismo que de alguna manera tienes que haber decidido no amar, ya que de otro modo el miedo no habría podido hacer presa en ti. A partir de ahí, todo el proceso correctivo se reduce a una serie de pasos pragmáticos dentro del proceso más amplio de aceptar que la Expiación es el remedio. Estos pasos pueden resumirse de la siguiente forma:

Reconoce en primer lugar que lo que estás experimentando es miedo.
El miedo procede de una falta de amor.
El único remedio para la falta de amor es el amor perfecto.
El amor perfecto es la Expiación.

T-2.VI.8.
"...He subrayado que el milagro—la expresión de la Expiación—es siempre un gesto de respeto del que es digno para con otro que también es digno. El reconocimiento de esa dignidad lo reestablece la Expiación.

Resulta obvio, por lo tanto, que cuando tienes miedo, te has colocado a ti mismo en una posición en la que necesitas la Expiación. Has actuado sin amor, al haber elegido sin amor. Ésta es precisamente la situación para la que se instituyó la Expiación.

La necesidad del remedio inspiró su establecimiento. Mientras te limites a reconocer únicamente la necesidad del remedio, seguirás teniendo miedo. Sin embargo, tan pronto como aceptes el remedio, habrás des-hecho el miedo. Así es como tiene lugar la verdadera curación.



3 – LA PERCEPCIÓN INOCENTE
I. Expiación sin sacrificio

T-3.I.1.
"...Hay otro punto que debe quedar perfectamente claro antes de que pueda desaparecer cualquier residuo de temor que aún esté asociado con los milagros.

La crucifixión no estableció la Expiación; fue la resurrección la que lo hizo. 

T-3.I.7.
"...La Expiación de por sí sólo irradia verdad. Es, por lo tanto, el epítome de la mansedumbre y derrama únicamente bendiciones. 

"...La resurrección demostró que nada puede destruir a la verdad. El bien puede resistir cualquier clase de mal, al igual que la luz disipa cualquier clase de oscuridad. La Expiación es, por lo tanto, la lección perfecta. Es la demostración concluyente de que todas las demás lecciones que enseñé son ciertas.

T-3.I.8.
"...La inocencia de Dios es el verdadero estado mental de Su Hijo. En ese estado tu mente conoce a Dios, pues Dios no es algo simbólico; Dios es un Hecho. Cuando conoces a Su Hijo tal como es, te das cuenta de que la Expiación, y no el sacrificio, es la única ofrenda apropiada para el altar de Dios, en el que sólo la perfección tiene cabida.

T-3.II.5.
"...Nada puede prevalecer contra un Hijo de Dios que encomienda su espíritu en las Manos de su Padre. Al hacer esto, la mente despierta de su sueño y recuerda a su creador..."
Toda sensación de separación desaparece.
Pero esta visión sólo la pueden percibir los verdaderamente inocentes, quienes al ser puros de corazón, defienden la verdadera percepción en vez de defenderse de ella. Puesto que entienden la lección de la Expiación no tienen el deseo de atacar, y, por lo tanto, pueden ver correctamente.