Principio 34

Los milagros le devuelven a la mente su plenitud. Al expiar su sensación de carencia establecen perfecta protección. La fortaleza del espíritu no da cabida a intromisiones.

Debe entenderse que esto significa que los milagros le devuelven a la mente la consciencia de plenitud, porque la plenitud o la abundancia de Dios jamás se ha ido. Todo lo que el milagro hace es descorrer el velo que el ego había tendido para ocultar de nosotros la abundancia de Quiénes somos en realidad. Al expiar la falta [i.e., al corregir la falta] los milagros establecen la protección. El ego nos enseña que carecemos de algo, lo que significa que somos vulnerables. Esto quiere decir que tenemos que protegernos. 

Lo que hace el milagro es mostrarnos que no hay escasez en nosotros, y por lo tanto no necesitamos protección alguna. La protección del espíritu, pues, es simplemente la consciencia de la invulnerabilidad del espíritu. Un hijo de Dios jamás puede ser perjudicado.

Esa es una de las interpretaciones más claras que podríamos concebir sobre el significado de la crucifixión. Eso fue lo que nos enseñó Jesús: a pesar de lo que el mundo percibió, a él no le sucedió nada. Su cuerpo pudo haber sido atacado, pero él no pudo haber sido atacado. Él se identificó con la perfecta protección del espíritu porque Él sabía Quién era y, por lo tanto, no importaba lo que le hicieran a su cuerpo, bien fuera físicamente o psicológicamente. Esa es la perfecta protección del espíritu. En ese punto, pues, nada puede estorbar al espíritu. Es como si hubiera un círculo de luz alrededor de nosotros con el cual nos identificamos, y cualquier oscuridad que el ego tratara de arrojarnos sencillamente desaparecería ante la luz.

Usted no puede introducir tinieblas en un lugar lleno de luz.


La oscuridad es la ausencia de luz, lo que realmente significa que la oscuridad no tiene cualidades propias.El identificarnos con la luz de Cristo, que es Quiénes somos, es nuestra protección. Lo interesante es que algunas veces la gente trata de concretar eso de alguna forma al tratar de extender o manifestar un círculo de luz a su alrededor, o de irradiar luz o algo por el estilo. Todo lo que se logra con eso es hacer real al cuerpo y hacer real el peligro. Por lo tanto, todo lo que usted tiene que hacer es conocer Quién es, y ese conocimiento y esa consciencia es la luz. Usted no tiene que hacer nada. Una vez hace algo, eso se convierte en una defensa. Usted no hace nada; sólo recuerda Quién es, y eso está más allá de todo que hacer.

Principio 33

Los milagros te honran porque eres digno de ser amado. Desvanecen las ilusiones que albergas acerca de ti mismo y perciben la luz en ti. De esta forma, al liberarte de tus pesadillas, expían tus errores. Al liberar a tu mente de la prisión de tus ilusiones te restauran la cordura.

Esta es otra expresión de la misma idea. Los milagros desvanecen todas las ilusiones acerca del estar separados, de ser cuerpos, acerca de que las otras personas son cuerpos, y de que somos víctimas bien sea de nosotros mismos o de los demás. Nos ayudan a reconocer que todos somos lo mismo, que todos estamos juntos en el mismo bote del mundo del ego, y que juntos abandonaremos este bote. 

Más adelante en el Curso hay una línea que dice 

"juntos alzaréis la mirada con fe o no la alzaréis en absoluto" T-19.IV-D.12:8. De modo que nadie abandonó el Cielo solo, y nadie regresa al Cielo solo.


"De esta manera al liberarte de tus pesadillas, expían tus errores." Podríamos leer que esto significa que los milagros corrigen nuestros errores o deshacen nuestros errores al mostrarnos que hay otro sueño más allá de la pesadilla el cual corrige nuestras ilusiones—y este es "nuestro sueño feliz.""Al liberar a tu mente de la prisión de tus ilusiones te restauran la cordura." Nuestras mentes se liberan de las creencias ilusorias del mundo.

Principio 32

Yo inspiro todos los milagros, que en realidad son intercesiones. Interceden en favor de tu santidad y santifican tus percepciones. Al ubicarte más allá de las leyes físicas te elevan a la esfera del orden celestial. En ese orden tú eres perfecto.

Obviamente, Jesús es muy claro en que él es la fuente de los milagros, y también en que esto es algo bueno. Como dice la Lección 24 en el Libro de ejercicios, nosotros no conocemos nuestros mejores intereses, y menos aún los de alguien más, de modo que debemos preguntarle al que sí los conoce. Si tratamos de actuar por cuenta propia, tratamos de ser los inspiradores de los milagros, usurpando así el papel de Jesús, tal como hicimos una vez con Dios cuando nos separamos de Él.

La palabra "intercesiones" es deliberada aquí. Jesús no habla de la oración como usualmente la concebimos, o sobre la idea de que él intercede entre nosotros y Dios que es la opinión tradicional de que Dios estaba furioso con nosotros, así que necesitábamos a alguien que sirviera como intermediario y aplacara la ira de Dios. El utiliza la palabra que tiene esas connotaciones pero, obviamente, la usa en forma distinta. La manera cómo él sí intercede es entre la santidad del Cristo que verdaderamente somos y el yo que creemos ser, al recordarnos el hecho de que somos santos y perfectos y que todo lo demás, ya sea que percibamos algo erróneo en nosotros o en alguien más, es meramente parte del sistema ilusorio del ego.

Al escoger un milagro, lo cual significa que elegimos escuchar la Voz de Dios en vez de la del ego, nuestras percepciones se vuelven santas. Otro vocablo para percepción santa, que generalmente no se usa en el Curso, es "percepción verdadera," un sinónimo para "visión de Cristo." Es la manera en que percibimos cuando no hay culpa en nosotros. 

Percibimos a través de los ojos del Espíritu Santo cuando ya no vemos a nadie separado de nosotros. Esto ocurre aun en el mundo de la percepción, que es este mundo. Esto no quiere decir que negamos el cuerpo de alguien, sino que lo que sí negamos es que el cuerpo nos ha separado. Por lo tanto, negamos todas las percepciones y pensamientos que reforzarían esta separación del ego.


"Al ubicarte más allá de las leyes físicas te elevan a la esfera del orden celestial. En ese orden tú eres perfecto." Esto es lo mismo que la idea de cómo el milagro trasciende las leyes del ego, las leyes físicas. La culminación es que nos devuelve la consciencia de quiénes somos, que es espíritu. Pero esta no es la meta del Curso, la cual es que estemos sin culpa en este mundo.

Principio 31

Los milagros deben inspirar gratitud, no reverencia. Debes dar gracias a Dios por lo que realmente eres. Los Hijos de Dios son santos, y los milagros honran su santidad, que ellos pueden ocultar, mas nunca perder.

Este es el mismo punto que presenté antes en relación con lo que dice Jesús de que no debemos sentir reverencia ante él. Debemos sentirnos agradecidos por el milagrodebido a la curación y a la paz que nos ofrece, pero no debemos sentir reverencia por el mismo porque es algo que existe aquí en el mundo. Debemos reverenciar a la Fuente del milagro, que es Dios, pero no a los milagros en sí.

Este es otro planteamiento del principio de Expiación. El ego enseña que la santidad de Cristo, la santidad de Lo que realmente somos, se ha perdido por causa de nuestro pecado. El pecado ha cambiado la realidad del Cielo, ha cambiado la realidad de nuestra relación con Dios; nos ha convertido en miserables pecadores y ha convertido a Dios en un Dios vengativo y vengador. Todo eso se ha tornado real. 

Pero todo lo que ha ocurrido es que nos hemos quedado dormidos y hemos cubierto nuestra santidad con velos de tinieblas. Y ahora creemos que el sueño es realidad y que la realidad es sueño. La verdad acerca de nosotros, que es el hecho de que somos santos, puede esconderla nuestro ego, pero jamás se ha perdido. El milagro nos muestra que el velo de la maldad es meramente una defensa contra nuestra santidad, un pedido de ayuda y de amor.

Un Curso En Milagros es amoral con respecto a toda la cuestión de maldad o de obscuridad en el mundo, y de que hay que hacer cosas buenas o malas. Esto, por supuesto, no es lo mismo que decir que es inmoral. No contiene una moralidad porque la moralidad está relacionada con el juicio de la forma o conducta. La "moralidad" del Curso es el deshacimiento de la culpa. El Cursono está "en contra de" nada en el mundo; está "en contra de" la culpa.

¿Qué tal el sentirse bien cuando uno se enoja?


Por supuesto que uno se siente bien cuando se enoja. En ese instante cuando usted siente ira cree que por fin se ha liberado de la culpa. ¿Y cómo no va sentirse de maravilla por eso? Claro que sí, pero sólo hasta que la culpa surge de nuevo en su consciencia, fortalecida por el hecho de que ha atacado a alguien injustamente.

Milagro 25

Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completa, es la Expiación. La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo.


¿ QUE ES LA EXPIACIÓN ?
La palabra "Expiación" es básicamente un sinónimo de la palabra "corrección," y es el término que emplea el Curso para referirse al plan general que surgió con el Espíritu Santo para deshacer el error de creer que estamos separados. El Espíritu Santo fue ubicado en nuestras mentes por Dios, y nos reúne con el Padre que creímos haber abandonado. El Espíritu Santo es el eslabón entre nosotros y Dios, por consiguiente deshace la separación, al corregir el error. Así que, podríamos decir que el Espíritu Santo es realmente la expresión del principio de Expiación, que es que el separarnos de Dios jamás ocurrió en verdad. La palabra "Expiación" es el vocablo del Curso para el plan completo de despertar al Hijo de Dios de su sueño de que se separó.

La palabra se usa también en un sentido más limitado para describir el plan de Expiación individual que cada uno de nosotros tiene que completar. El Curso dice que nuestra única responsabilidad es aceptar la Expiación para nosotros mismos (T-2.V.5:1). Eso quiere decir que debemos aceptar la negación de la realidad de que nos separamos, y la irrealidad de la culpa en las relaciones y situaciones específicas que confrontamos. Expiación, pues, tiene significado en un nivel individual, que es nuestro propio camino particular. En otras palabras, esta alfombra del tiempo está hecha de miles y millones de hilitos, y cada hilo representa la vida individual que llamamos nuestra. Cada uno de nosotros tiene que deshacer las creencias que contiene cada hilo, eso es la Expiación. Cuando el último Hijo de Dios haya completado su plan, el plan total de la Expiación estará completo. Así es como se usa la palabra.

Tiene un significado específico en el contexto del Curso en términos del propósito de utilizando el lenguaje y la terminología cristiana en una forma distinta. El cristianismo ha enseñado que la Expiación se logra únicamente a través del sacrificio y del sufrimiento. Hay una sección muy poderosa al principio del Capítulo 3 que se llama Expiación sin sacrificio (T-3.I), que trata específicamente de la Crucifixión de Jesús y habla sobre cómo el propósito de la misma no fue expiar el pecado por medio del sufrimiento, el sacrificio y la muerte. Esa es una creencia que procede de la culpa de la gente. La verdadera Expiación es corregir esa creencia errónea a través del reconocimiento de que el cuerpo no es real, que el pecado no es real, y que todo es un mal sueño.

La palabra Expiación es sinónimo de corrección.

Básicamente, por medio de la elección del milagro realmente escogemos perdonar, y mientras más lo hagamos, más capaces seremos de extender este perdón a los demás. Cuando se complete todo ese proceso o cadena, eso será la Expiación. Esta es una imagen que usa el Curso en otros pasajes. Habla de cómo una fuerte cadena de "Expiación" se suelda cada vez que escogemos un milagro [T-1.III.9:2]. Hay una sección que se titula El círculo de la Expiación (T-14.V) que contiene la misma idea. Es un círculo en constante expansión; atraemos a más y más personas hacia el plan de la Expiación por medio de nuestro perdón hacia ellos.

¿SANA LA EXPIACIÓN A NIVEL COLECTIVO ?
"La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo." La frase "todas las dimensiones del tiempo," refleja la idea del holograma, que mencioné antes (vea pág. 55-56). Se puede entender en términos de otra aseveración que dice que detrás de cada hermano habrá miles (T-27.V.10:4). Al perdonarlo a usted, perdono también a toda la gente en mi vida, o en otras vidas, que han representado el mismo problema. Todas las mentes están unidas. Si yo tengo un problema, digamos que un problema de autoridad, entonces detrás de usted como ejemplo específico de eso, estaría toda la gente en mi vida con quien he tenido ese mismo problema. De modo que la Expiación corrige y sana todos los aspectos del mismo asunto, aun cuando no estemos conscientes de ello.

"Expiación" se refiere tanto al nivel individual como al colectivo.


Fuente: Los 50 Principios del Milagro. Autor: Kenneth Wapnick PhD.

Principio 30

Dado que los milagros reconocen el espíritu, ajustan los niveles de percepción y los muestran en su debido lugar. Esto sitúa al espíritu en el centro, desde donde puede comunicarse directamente.

El Principio 30 es lo mismo que el Principio 23. Básicamente, el milagro nos muestra que el problema no radica en el cuerpo—radica en la mente. Es el problema de la culpa, y nuestra culpa es una defensa en contra del amor que realmente somos. Por lo tanto, el verdadero centro de nuestro ser no es el ego. No es la culpa; es el espíritu. El Curso nos enseña que el percibir es una interpretación, no un hecho T.11.IV.2:5-6; T-21.V.1:7.

Vemos lo que queremos ver o lo que necesitamos ver—como escuchar o ver agua en un desierto. No podemos cambiar al mundo, pero podemos cambiar cómo mirar al mismo. Sustituimos la culpa de nuestros egos, que hemos hecho real, por la realidad de nuestra Identidad como espíritu, la cual el Espíritu Santo nos recuerda constantemente.

Principio 29

Los milagros alaban a Dios a través de ti. Lo alaban al honrar a Sus creaciones, afirmando así la perfección de las mismas. Curan porque niegan la identificación con el cuerpo y afirman la identificación con el espíritu.

Una de las ideas judeo-cristianas es que debemos alabar a Dios. Ciertamente, muchos de los salmos contienen ese aspecto. Evidentemente, sin embargo, Dios no necesita que nosotros lo alabemos. Él no tiene un ego que requiera que la gente lo alabe T-4.VII.6:1-3.

La forma en que el milagro alaba a Dios es simplemente reflejando Su Ser y Su Amor global, no con palabras ni con acciones.

Una de las formas en que el amor especial se distingue del amor verdadero es que el amor especial es siempre un fenómeno exclusivo. Siempre excluye a cierta gente. El Amor de Dios es global; El no hace excepciones. Como dice la Biblia, Dios no tiene favoritos. Los milagros alaban este Amor de Dios al unir a todas las personas en nuestra mente. "Lo alaban al honrar a Sus creaciones, afirmando así la perfección de las mismas."

El milagro es un cambio en el percibir a alguien como imperfecto, ya sea que veamos a esa persona como un cuerpo imperfecto porque él o ella estén físicamente enfermo, o que veamos a esa persona imperfecta porque la hemos juzgado como pecadora. Cambiamos entonces de esa percepción a la percepción del Espíritu Santo que mira más allá del error hacia la verdad, mira más allá de la oscuridad del ego hacia la luz de Cristo que brilla en esa persona.

"Curan porque niegan la identificación con el cuerpo y afirman la identificación con el espíritu." Esta idea es igual a la que expone el Principio 17. Curan porque se mueven de la identificación con el cuerpo que no es el problema, a la identificación con el espíritu. Es el espíritu el que constituye la fuente de la respuesta. Y al identificarnos con Aquello que somos realmente, reconocemos que todo lo demás es simplemente una defensa en contra de esta verdad.

¿Puede usted hacer eso y no reconocer dónde están ellos mental o físicamente? En otras palabras, negar lo que usted ve y querer contemplar la perfección de la persona.

Hay una manera de mirar que plantea el Curso, la cual es como una doble visión. Usted no niega lo que ven sus ojos; no niega que alguien sufra dolor físico o que alguien tenga una necesidad o lo que sea. Pero al mismo tiempo, usted también se percata de que lo que ve es un pedido de ayuda. Eso es lo que Un Curso En Milagrosllama el Juicio del Espíritu Santo T-12.I: que la enfermedad y el dolor o la ira y el ataque, lo que sea que haya hecho la persona, es realmente un pedido de ayuda y una expresión de que esa persona está identificada con su ego.

En una situación específica, ¿cuánto debo soportar?

Usted le dice al Espíritu Santo o a Jesús o a quienquiera que usted sienta que le habla: ¿Qué quieres que haga? Si usted cree que empieza a sentirse perturbado por el problema de la persona, en cualquier nivel que sea, antes de pedirle a Él qué debe hacer, debe pedirle ayuda para sanar su percepción. Eso es lo que quiere decir con "la única oración que tiene sentido es la del perdón" T-3.V.6:3. Usted le pide primero que lo ayude a cambiar de la manera de mirar del ego a la manera de mirar de Él, y luego dice: "¿Qué quieres que haga? ¿Cuál sería mi más amorosa forma de actuar en este momento?" Y entonces lo lleva a cabo.

Primero usted trata de percatarse de su propia interferencia. Repito, bien sea que la enfermedad de alguien suscite mucha compasión en usted, culpa, dolor, agravio, o que las características del comportamiento de alguien le causen mucha ira—es por eso que usted pide ayuda. Y entonces dice: "¿Qué sería lo más amoroso que puedo hacer? ¿Qué quieres que haga?" Cualesquiera palabras que quiera usar están bien, pero ciertamente usted no niega lo que ve.

Esto no es un Curso de negación. De hecho, el texto dice, en un pasaje que leí antes, que es casi imposible negar la experiencia física en este mundo. No sugiere que lo hagamos, porque la línea siguiente dice que ésta es una forma de negación particularmente inútil T-2.IV 3:8-11.

Principio 28

Los milagros son una manera de ganar liberación del miedo. La revelación produce un estado en el que el miedo ya ha sido abolido. Los milagros son, por lo tanto, un medio, y la revelación, un fin.

Obviamente, no significa "ganar;" es realmente una manera de lograr liberarse del miedo. Se establece una distinción entre la revelación y el milagro. Cuando tenemos una revelación, no existe absolutamente ningún miedo en nosotros. Algo en nosotros ha efectuado un cambio total, y nos abrimos totalmente a Dios. Sin embargo, eso no dura. Si durara, no estaríamos aquí.

Las revelaciones son temporales, y luego volvemos a cualquier asunto del ego que esté presente aún.

¿Son esos instantes santos?

Bueno, sería como un instante santo pleno

Principio 27

Un milagro es una bendición universal de Dios a todos mis hermanos por mediación mía. Perdonar es el privilegio de los perdonados.

Esta es la primera vez que la persona de Jesúsaparece en el Curso. El milagro tiene su fuente en Dios y se expresa a través de Jesús. Jesús, por ser la manifestación del Espíritu Santo, trae el Amor de Dios a otras personas por mediación nuestra, y de ese modo salva el abismo entre nosotros y Dios.

Eso es lo que hace el milagro. Y, a medida que perdonamos, somos perdonados, que en realidad quiere decir que aceptamos el Amor de Dios. Por supuesto, mientras más aceptemos el perdón, más querremos perdonar a los demás. Es un proceso recíproco. Siempre es importante recordar que los milagros los hace Jesús, no los hacemos nosotros. Nuestra labor es únicamente limpiar nuestras mentes de aquello que interfiera de modo que él pueda extender su amor a través de nosotros.

Principio 26

Los milagros representan tu liberación del miedo. "Expiar" significa "des-hacer." Deshacer el miedo es un aspecto esencial del poder expiatorio de los milagros.

Mirar con los ojos del ego es lo mismo que mirar con los ojos del miedo. Jamás trataríamos de atacar a los demás si no les temiéramos. Al escoger al Espíritu Santo en vez de escoger al ego, en verdad escogemos el amor en vez del miedo.

"Expiar" significa "deshacer," que es otra palabra para "corrección." Básicamente, cuando expiamos nuestro pecado, deshacemos la creencia en el mismo. No lo hacemos real y luego tratamos de deshacerlo, que desde luego es la forma cómo el mundo -tanto el mundo teológico como el psicológico, etc.- generalmente procede. Hay dos secciones, La irrealidad del pecado T-19.III y El pecado en contraposición al error T-19.II, que indican que usted niega la realidad del pecado al considerarlo como un error. Como dice el Curso: Los pecados se castigan, los errores se corrigen.


Esto no significa que usted niegue lo que ve. Usted no niega lo que lee en los periódicos o lo que la gente ha hecho. Lo que hace es cambiar su interpretación del pecado, que es siempre una proyección de nuestra propia creencia en el mismo, por un error que hay que corregir, que es tan nuestro como de la otra persona. Repito una vez más, los pecados son castigados por el ego, los errores son corregidos por el Espíritu Santo. Y, así, se deshacen.

Principio 25

Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completa, es la Expiación. La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo.

Este es el primer planteamiento sobre la Expiación. Permítanme decir unas palabras sobre qué es la Expiación, tal como el Curso utiliza la palabra.

La palabra "Expiación" es básicamente un sinónimo de la palabra "corrección," y es el término que emplea el Curso para referirse al plan general que surgió con el Espíritu Santo para deshacer el error de creer que estamos separados. 

El Espíritu Santo fue ubicado en nuestras mentes por Dios,
y nos reúne con el Padre que creímos haber abandonado.

El Espíritu Santo es el eslabón entre nosotros y Dios, por consiguiente deshace la separación, al corregir el error. Así que, podríamos decir que el Espíritu Santo es realmente la expresión del principio de Expiación, que es que el separarnos de Dios jamás ocurrió en verdad. La palabra "Expiación" es el vocablo del Curso para el plan completo de despertar al Hijo de Dios de su sueño de que se separó.

La palabra se usa también en un sentido más limitado para describir el plan de Expiación individual que cada uno de nosotros tiene que completar. El Curso dice que nuestra única responsabilidad es aceptar la Expiación para nosotros mismos T-2.V.5:1. Eso quiere decir que debemos aceptar la negación de la realidad de que nos separamos, y la irrealidad de la culpa en las relaciones y situaciones específicas que confrontamos. 

Expiación, pues, tiene significado en un nivel individual, que es nuestro propio camino particular. En otras palabras, esta alfombra del tiempo está hecha de miles y millones de hilitos, y cada hilo representa la vida individual que llamamos nuestra. Cada uno de nosotros tiene que deshacer las creencias que contiene cada hilo, eso es la Expiación. Cuando el último Hijo de Dios haya completado su plan, el plan total de la Expiación estará completo. Así es como se usa la palabra.

Tiene un significado específico en el contexto del Cursoen términos del propósito de utilizando el lenguaje y la terminología cristiana en una forma distinta. El cristianismo ha enseñado que la Expiación se logra únicamente a través del sacrificio y del sufrimiento. 

Hay una sección muy poderosa al principio del Capítulo 3 que se llama Expiación sin sacrificio T-3.I, que trata específicamente de la Crucifixión de Jesús y habla sobre cómo el propósito de la misma no fue expiar el pecado por medio del sufrimiento, el sacrificio y la muerte. Esa es una creencia que procede de la culpa de la gente. La verdadera Expiación es corregir esa creencia errónea a través del reconocimiento de que el cuerpo no es real, que el pecado no es real, y que todo es un mal sueño. Repito, la palabra Expiación es sinónimo de corrección.

Básicamente, por medio de la elección del milagro realmente escogemos perdonar, y mientras más lo hagamos, más capaces seremos de extender este perdón a los demás. Cuando se complete todo ese proceso o cadena, eso será la Expiación. Esta es una imagen que usa el Curso en otros pasajes. Habla de cómo una fuerte cadena de "Expiación" se suelda cada vez que escogemos un milagro T-1.III.9:2

Hay una sección que se titula El círculo de la Expiación [T-14.V] que contiene la misma idea. Es un círculo en constante expansión; atraemos a más y más personas hacia el plan de la Expiación por medio de nuestro perdón hacia ellos.

"La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo."

La frase "todas las dimensiones del tiempo," refleja la idea del holograma, que mencioné antes 
[ver pág. 55-56].

Se puede entender en términos de otra aseveración que dice que detrás de cada hermano habrá miles T-27.V.10:4. Al perdonarlo a usted, perdono también a toda la gente en mi vida, o en otras vidas, que han representado el mismo problema. Todas las mentes están unidas. Si yo tengo un problema, digamos que un problema de autoridad, entonces detrás de usted como ejemplo específico de eso, estaría toda la gente en mi vida con quien he tenido ese mismo problema.

De modo que la Expiación corrige y sana todos los aspectos del mismo asunto, aun cuando no estemos conscientes de ello. Repito, "Expiación" se refiere tanto al nivel individual como al colectivo.