Bardo Thodol - El Arte de Vivir


HISTORIA DEL BARDO THODOL

El Libro Tibetano de los Muertos o Bardo Thodol es el Libro del Arte del Morir tan importante como el Arte de vivir del que es su complemento.

El Libro Tibetano de los Muertos es un libro de instrucciones para los difuntos y para los moribundos, al igual que el Libro Egipcio de los Muertos (en realidad titulado Avanzando hacia la luz del Día o Peri Em Heru en Egipcio ) es una guía para el difunto en el periodo de su existencia actual (es decir muerto) en el llamado Bardo por los Budistas, un estado intermedio que simbólicamente dura 49 días (7x7) de duración entre una Muerte y un Nacimiento o Renacimiento.

Según la tradición Tibetana, el Bardo Thodol es una de las obras de Padma Sambhava (el fundador del Lamaismo) en el siglo VIII d.C. ocultadas en secreto a fin de preservarlas para futuras generaciones posteriores y que había de revelarse cuando el tiempo estuviese ’maduro’. Durante la persecución del Budismo por Langdarma a comienzos del siglo IX se escondió el texto con apropiadas ceremonias místicas, bajo las rocas, en cuevas y en innumerables escondrijos a fin de conservar a este y a innumerables libros del periodo prístino del Budismo Tibetano a fin de impedir su destrucción.

Debido a que la mayoría de los miembros de la Orden Budista murieron o fueron expulsados del Tibet, estas escrituras enterradas permanecieron allí donde se las había ocultado, muchas se recuperaron posteriormente en los siglos siguientes, denominándoselas Termas, termino derivado de la palabra Gter que significa "Tesoro" y a quienes descubrieron estos tesoros espirituales y propagaron sus enseñanzas se les llamo Tertones o "Reveladores del Tesoro".

Según una tradición se doto a ciertos discípulos de Padma Sambhava con el poder yoguico de reencarnar en el tiempo apropiado según lo determinase la astrología, a fin de recuperar esos libros junto con los tesoros ocultos con ellos y los requisitos necesarios para cumplir convenientemente los ritos descritos en los textos. Otra Tradición dice que los Tertons o Tertones son o fueron el propio Padma Sambhava en múltiples reencarnaciones.

El nombre Bardo Thodol significa la ’Liberacion mediante la Audición en el Plano Postmortem’, y trata el ciclo total de la existencia sangsarica, es decir fenoménica, entre la muerte y el nacimiento.

Por tanto los conceptos de karma y renacimiento son aceptados como leyes esenciales. El Libro recorre las experiencias de la conciencia en el Bardo durante cuarenta y nueve días, según la Tradición Budista.

La Ceremonia Mortuoria como es celebrada sigue las siguientes fases descritas muy escuetamente (extracto sacado del Libro Tibetano de los Muertos de W.Y.Evans Wentz) "Cuando los síntomas de la Muerte se completan se arroja una tela blanca sobre el rostro del cadáver y nadie toca el cuerpo para no interferir en el proceso culminante de la muerte que termina solo con la separación completa del cuerpo bardico de su contra-parte terrenal, un proceso que suele durar entre 3 y 4 días, a menos que asista un sacerdote llamado el hpho-bo o ’extractor del principio de la conciencia’, a pesar de esto el difunto ordinariamente no despierta al hecho de la separación terrenal hasta expirado este lapso temporal. El hpho-bo después de aposentarse en una silla ordenando el cierre de puertas y ventanas y de alejar a los parientes que se lamentan, empieza su servicio consistente en un canto místico que contiene directivas para el espíritu del difunto a fin de que encuentre su camino hacia el Paraíso Occidental de Amithaba (también el Reino de los Muertos Egipcio se hallaba en el ’Bello Occidente’) y de esa manera escape, si su karma se lo permite, del indeseable Estado Intermedio (el Bardo). Este estado intermedio se considerable indeseable desde el punto de vista de que el principio de conciencia del difunto no ha podido aprovechar la oportunidad de liberarse de la cadena de Nacimientos y Muertes que le ofrece el primer estadio (Chikhai Bardo) como se vera mas adelante.




Después examina la coronilla del cadáver en la línea de la sutura sagital, para determinar si el espíritu partió de allí. En caso de que no hubiese cuerpo terrenal debido a algún accidente, el lama se concentra mentalmente en el difunto, imagina que esta presenta y realiza la ceremonia descrita que dura usualmente una hora.

Mientras tanto el tsi-pa o lama astrólogo habiéndose dedicado a realizar un horóscopo mortuorio decide según este, que personas pueden acercarse y tocar al cadáver, el tiempo y la modalidad del funeral, y la clase de ritos que hay que celebrar en beneficio del fallecido. Los modos budistas de disponer del cadáver son los mismos que los de la tradición hindú, es decir la inhumación o entierro, el sepelio en el agua, al aire libre en donde el cadáver es devorado por los pájaros carroñeros, o por cremación. Correspondiendo estas cuatro modalidades a los Cuatro elementos (tierra, agua, aire y fuego).

Posteriormente el cadáver es atado en postura sedente o embrional y colocado en uno de los rincones de la cámara mortuoria. Se invita a los parientes y amigos a reunirse en casa del difunto y se les alimenta y aloja hasta que se dispone del cadáver, al mismo tiempo también se le ofrece al difunto una parte de todo alimento sólido y liquido de cada comida colocándolo en un cuenco frente al cadáver, renovándose periódicamente. Al ser trasladado el cadáver hasta su destino final, se le sustituye con una efigie del difunto en el rincón donde el cadáver ocupara su posición y de esa forma se le continua ofreciendo alimento hasta expirar los cuarenta y nueve días del bardo. Mientras se cumplen los ritos funerarios, incluyendo la lectura del Bardo Thodol, en la casa del difunto o en el lugar de la muerte, otros lamas cantan, relevándose todo el día y toda la noche para conseguir que el difunto alcance el Paraíso Occidental de Amitabha. Después del funeral, los lamas que leen el Bardo Thodol vuelven a la casa de la muerte una vez por semana hasta concluir el día cuadragésimo noveno del Estado Intermedio. Al terminar los ritos funerarios la efigie es quemada ceremoniosamente con la llama de una lámpara alimentada de manteca, dándose un adiós final al espíritu del difunto. El destino post-mortem que el difunto encontró se determina por el color de la llama y el modo en que esta se agita."

Estos ritos mortuorios tienen un parecido excepcional con los ritos mortuorios egipcios, como la efigie del difunto con la estatua de Osiris (o difunto), la lectura del Bardo Thodol a la efigie con la lectura del Libro Egipcio de los Muertos a la estatua de Osiris guiando al viajero al reino que esta mas allá de la muerte, la restauración del principio de la conciencia después del ’desmayo’ que sigue inmediatamente a la muerte y el acostumbrar al difunto en su nuevo medio ambiente según ambos libros, el ’pesaje del alma’ por la Divinidad Tibetana de Dharma-Raja o Shinje-chho-gyal (Rey de los Muertos), quien sostiene un espejo donde el ’alma’ se ve en su completa desnudez mientras su siervo Shinje va colocando ante él guijarros negros y blancos de forma parecida al pesaje Egipcio del Corazón del difunto con la pluma de la Diosa de la Verdad y la Justicia o Maat, ambos supervisados por el Dios de la Sabiduría, el Mono Shinje en el Bardo Thodol y el Dios Thoth (con cabeza de Mono o acompañado de el) en la versión Egipcia. Probablemente los ritos mortuorios Budistas tienen una procedencia mucho mas antigua, según el doctor L.A. Waddell es esencialmente un rito Bon Pass (la religión animista que prevalecía en el Tibet antes de la llegada del budismo y que posteriormente se ’alimento’ de el), y probablemente ambos textos por sus coincidencias significativas y múltiples similitudes compartan una línea de incalculable antigüedad.

Curiosamente una de las características de este Libro es que a diferencia de otros es un libro de iniciación al revés, es decir prepara al ’alma’ o mejor dicho al principio de la conciencia para un descenso en el ser físico, contrariamente a los usuales libros de otras religiones que preparan al ser vivo para el hecho de la muerte.

Y desde esta perspectiva paso a describir un resumen de las divisiones del Bardo y las experiencias del difunto como son descritas en el libro de Evans Wentz:

EL PRIMER BARDO

El primer Bardo, llamado Chikhai Bardo o "Estado Transitorio del Momento de la Muerte" es el que ocurre inmediatamente después de la muerte, cuya duración es entre 3 días y medio a cuatro como se ha descrito anteriormente. En este estado aparece la Clara Luz, primero como pureza primordial, posteriormente el percibiente, incapaz de "reconocerla", es decir incapaz de aferrarse y de permanecer en este estado (debido a su karma) de mente inmodificada la percibe como oscurecida. Cuando termina este Bardo, el difunto despierta al hecho de la Muerte, es decir se hace consciente de su cambio de estado, y empieza a experimentar el Segundo Bardo llamado Chonyid Bardo o "Estado Transitorio de la Realidad".

EL SEGUNDO BARDO

El difunto se halla bajo la ilusión (a menos que sea un iniciado, y que haya despertado la conciencia ante los distintos cambios de estado y sea capaz de discernir) de que aunque muerto, todavía posee un cuerpo de carne y sangre, se le aparecen visiones simbólicas creadas por sus propios reflejos karmicos motivadas por las acciones y pensamientos que creó cuando se hallaba en su estado de conciencia física, el contenido de su conciencia perteneciente a su personalidad se le revela ahora de una forma poderosísima. Cuando el difunto va percatándose de que en realidad no POSEE un cuerpo físico ’real’ empieza a desarrollar un avasallante DESEO de poseer uno y al hacerlo entra inmediatamente en el Tercer Bardo.

EL TERCER BARDO

denominado Sidpa Bardo o "Estado Transitorio del Renacimiento", que termina cuando el principio de la conciencia renace en el mundo humano o en algún otro mundo.

Las Visiones por las que atraviesa el difunto en el paso del estado intermedio, de Deidades Pacificas y Deidades Iracundas no son mas que el reflejo de su propio contenido mental,

de esta forma un Budista observaría a través del Bardo deidades del Panteón Budista, mientras que un Cristiano o Musulmán tendría sus correspondientes visiones características de su propio panteón, sea de divinidades o de influencias angelicales en el caso de las religiones monoteístas.

CONCLUSIONES

Antes de dar por finalizado este apartado mortuorio paso a describir las enseñanzas fundamentales del Budismo sobre las que supuestamente se basa el Bardo Thodol (según la escuela Budista Norteña).

Que todas las condiciones, estados o ’reinos’ posibles de la existencia sangsarica no son sino fenómenos y que estos fenómenos son transitorios y por tanto ilusorios e irreales y no existen mas que en la mente sangsarica que los percibe. Que en realidad no existen tales seres como dioses, demonios, espíritus y criaturas sensibles, todos son por igual fenómenos que dependen de una causa y que esta causa es un anhelo o sed de sensación de acuerdo con la inestable existencia sangsarica.

Que mientras esta Causa no sea vencida por la Iluminación o por la disipación de la Ignorancia, el ciclo de Nacimientos y Reencarnaciones perdurara...

Que la existencia post-mortem es tan solo una continuación, en otras condiciones de la existencia fenomenal física y que ambos estados son karmicos. - Que la naturaleza de la existencia entre la muerte y el renacimiento las determina las acciones precedentes del ser en cuestión. - Que el estado post-mortem se parece o es una prolongación del estado onírico, lleno de visiones alucinatorias directamente resultantes del contenido mental del percibiente. - Que la Iluminación es el estado que evita la Rueda de Nacimientos y Muertes y que tal Iluminación resulta de realizar o captar la irrealidad del sangsara o existencia posible tanto en vida como en el estado conocido como muerte y que el despertar de la conciencia o el control de los procesos del pensamiento o capacidad de concentración es esencial para alcanzar el Recto Conocimiento y que tal instrucción puede lograrse mejor bajo la guía de un Guru o maestro humano y uno de sus mas importantes es el Buda Gautama. Que tal emancipación proviene de la Realización del Nirvana que es un ’estado’ no sangsarico y es la verdadera Realidad y la finalización del Dolor y Sufrimiento. Quizás podría realizarse una reflexión final, que la Muerte en Realidad no existe.




Tomado de: http://www.buddhachannel.tv/portail/spip.php?article3204

Lección Aprendida Lección Corregida

No abrigues ningún juicio, ni seas consciente de ningún pensamiento, bueno o malo, que haya cruzado tu mente con respecto a nadie. Ahora no lo conoces. Pero eres libre de conocerlo, y de conocerlo bajo una nueva luz.

Ahora él renace para ti, y tú para él, sin el pasado que lo condenó a morir, y a ti junto con él.

Ahora él es tan libre para vivir como lo eres tú porque una vieja lección que se había aprendido ha desaparecido, dejando un sitio donde la verdad puede renacer.

T-31-I.13:1-4

Antes de Contestar

Antes de contestar,
haz una pausa y piensa en lo siguiente:

La respuesta que le dé a mi hermano es la que yo estoy pidiendo.

Y lo que aprenda acerca de él, es lo que aprenderé acerca de mí.

El Camino Medio

L-155.4. Si la verdad exigiese que renunciasen al mundo, les parecería como si se les estuviese pidiendo que sacrificasen algo que es real. 
Muchos han elegido renunciar al mundo cuando todavía creían que era real. 

Y como resultado de ello se han visto abatidos por una sensación de pérdida, y, consecuentemente, no se han liberado. Otros no han elegido otra cosa que el mundo, y su sensación de pérdida ha sido aún mayor, lo cual no han sido capaces de entender.

L-155.5. Entre estas dos sendas hay un camino que conduce más allá de cualquier clase de pérdida, pues tanto el sacrificio como la privación se abandonan de inmediato. Éste es el camino que se te pide recorrer ahora. Caminas por esta senda tal como otros lo hacen, mas no pareces ser distinto de ellos, aunque ciertamente lo eres.  

Por lo tanto, puedes ayudarlos al mismo tiempo que te ayudas a ti mismo, y encauzar sus pasos por el camino que Dios ha despejado para ti y para ellos, a través de ti.

Causas - Efectos

Éste es un curso acerca de causas, no de efectos. 
T-21.VII.7:8

Espíritu - Ego

Si no puedes oír la Voz de Dios, es porque estás eligiendo no escucharla.

Pero que sí escuchas a la voz de tu ego lo demuestran tus actitudes, tus sentimientos y tu comportamiento.


No obstante, eso es lo que quieres. Eso es por lo que luchas y lo que procuras proteger manteniéndote alerta. Tu mente está repleta de estratagemas para hacer quedar bien al ego, pero no buscas la faz [rostro] de Cristo. El espejo en el que el ego trata de ver su rostro es ciertamente tenebroso. ¿De qué otra manera, sino con espejos, podría seguir manteniendo la falsedad de su existencia? 

Con todo,
dónde buscas para encontrarte a ti mismo
depende de ti.

T-4.IV.1. 


Prójimo

Cuando te encuentras con alguien, recuerda que se trata de un encuentro santo. Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo. Tal como lo trates, así te tratarás a ti mismo. Tal como pienses de él, así pensarás de ti mismo.  

Nunca te olvides de esto, pues en tus semejantes o bien te encuentras a ti mismo o bien te pierdes a ti mismo. 
T/8.III.4.


Percibir errores en alguien, y reaccionar ante ellos como si fueran reales, es hacer que sean reales para ti. 
No podrás evitar pagar las consecuencias de esto, no porque se te vaya a castigar, sino porque estarás siguiendo al guía equivocado, y, por lo tanto, te extraviarás.
T/8.III.6.

Tu Eres el Soñador

T-27.VII.7:6-9 Así es como surgieron todas las ilusiones. El que las teje no se da cuenta de que es él mismo quien las urde ni cree que la realidad de éstas dependa de él. Cualquiera que sea su causa, es algo completamente ajeno a él, y su mente no tiene nada que ver con lo que él percibe. No puede dudar de la realidad de sus sueños porque no se da cuenta del papel que él mismo juega en su fabricación y en hacer que parezcan reales.

T-27.VII.13:1-2 Tú eres el soñador del mundo de los sueños. Éste no tiene ninguna otra causa, ni la tendrá jamás

Mundo Real - Perdón Total

¿Que es el mundo real?  
Un mundo perdonado.
   
¿Que es un mundo perdonado?  
Un mundo libre de juicios.
Cuando haya completado todas mis lecciónes de perdón
dejare de juzgar.

¿DONDE ESTA EL MUNDO REAL?
T-12.III.7. Si sólo los pensamientos amorosos del Hijo de Dios constituyen la realidad del mundo, el mundo real tiene que estar en su mente. 

¿TENDRE QUE PERDONAR PARA VER EL MUNDO REAL?
T-30-V.1. El mundo real es el estado mental en el que el único propósito del mundo es perdonar. El miedo ha dejado de ser el objetivo, pues escapar de la culpabilidad se ha convertido ahora en la meta. 

¿COMO ES EL MUNDO REAL?
T-13.VII.1. Siéntate sosegadamente, y según contemplas el mundo que ves, repite para tus adentros: "El mundo real no es así. En él no hay edificios ni calles por donde todo el mundo camina solo y separado. En él no hay tiendas donde la gente compra una infinidad de cosas innecesarias. No está iluminado por luces artificiales, ni la noche desciende sobre él. No tiene días radiantes que luego se nublan. En el mundo real nadie sufre pérdidas de ninguna clase. En él todo resplandece, y resplandece eternamente.

¿LA NUEVA PERCEPCIÓN DEL MUNDO REAL?
T-18.IX.9. Este mundo de luz, este círculo de luminosidad es el mundo real, donde la culpabilidad se topa con el perdón. Ahí el mundo exterior se ve con ojos nuevos, libre de toda sombra de culpabilidad. Aquí te encuentras perdonado, pues aquí has perdonado a todo el mundo. He aquí la nueva percepción donde todo es luminoso y brilla con inocencia, donde todo ha sido purificado en las aguas del perdón y se encuentra libre de cualquier pensamiento maligno que jamás hayas proyectado sobre él. Ahí no se ataca al Hijo de Dios, y a ti se te da la bienvenida. Ahí se encuentra tu inocencia, esperando para envolverte, protegerte y prepararte para el paso final de tu viaje interno. Ahí se dejan de lado los sombríos y pesados cortinajes de la culpabilidad, los cuales quedan dulcemente reemplazados por la pureza y el amor.

¿PUEDO PERCIBIR EL MUNDO REAL?
T-11.VII.2.6 El mundo real ciertamente se puede percibir. Lo único que ello requiere es que estés dispuesto a no percibir nada más. Pues si percibes tanto el bien como el mal, estarás aceptando lo falso y lo verdadero, y no estarás distinguiendo claramente entre ellos.

T-11.VII.3.9 Percibir únicamente el mundo real te conducirá al Cielo real, ya que te capacitará para comprenderlo.

T-11.VII.4.7 Creer que puedes percibir el mundo real es creer que puedes conocerte a ti mismo. Puedes conocer a Dios porque Su voluntad es que se le conozca.

T-11.VIII.10. En el mundo real no hay enfermedades, pues en él no hay separación ni división. En él sólo se reconocen los pensamientos amorosos, puesto que todo el mundo dispone de tu ayuda, la Ayuda de Dios va contigo a todas partes. A medida que, por el hecho de pedir esta Ayuda estés dispuesto a aceptarla, la ofrecerás porque la desearás. Nada estará fuera del alcance de tu poder sanador porque nada que pidas te será negado.

¿EXISTE ALGÚNA CONDICIÓN PARA ACEPTAR EL MUNDO REAL?
T-11.VIII.15:4 Cuando te percibas a ti mismo sin engaño alguno, aceptarás el mundo real en lugar del mundo falso que fabricaste. Y entonces tu Padre descenderá hasta ti y dará el último paso por ti, elevándote hasta Él.

¿COMO ALCANZO EL MUNDO REAL?
T-17.II.5. El mundo real se alcanza simplemente mediante el completo perdón del viejo mundo, aquel que contemplas sin perdonar. El Gran Transformador de la percepción emprenderá contigo un examen minucioso de la mente que dio lugar a ese mundo, y te revelará las aparentes razones por las que lo construiste. A la luz de la auténtica razón que le caracteriza te darás cuenta, a medida que lo sigas, de que ese mundo está totalmente desprovisto de razón. Cada punto que Su razón toque florecerá con belleza, y lo que parecía feo en la oscuridad de tu falta de razón, se verá transformado de repente en algo hermoso. Ni siquiera lo que el Hijo de Dios inventó en su demencia podría no tener oculto dentro de sí una chispa de belleza que la dulzura no pudiese liberar.

¿COMO LE HAGO PARA DESPERTAR.?
T-12.VI.6 Cuando hayas visto el mundo real -como sin duda lo verás- te acordarás de nosotros. Mas tienes que aprender el costo que supone estar dormido, y negarte a pagarlo. Sólo entonces decidirás despertar. Y entonces el mundo real aparecerá ante tu vista, pues Cristo nunca ha estado dormido.
¿QUE ES LA ILUMINACIÓN?
L-pI.188.1:4 La iluminación es simplemente un reconocimiento no un cambio. [no es un camino]

¿PORQUE LOS ESTUDIANTES DEL CURSO ESTAN DURO Y DALE CON EL PERDON?
T-17.II.6. Esta belleza brotará para bendecir todo cuanto veas, conforme contemples al mundo con los ojos del perdón. Pues el perdón transforma literalmente la Visión, y te permite ver el mundo real alzarse por encima del caos y envolverlo dulce y calladamente, eliminando todas las ilusiones que habían tergiversado tu percepción y que la mantenían anclada en el pasado. La hoja más insignificante se convierte en algo maravilloso, y las briznas de hierba en símbolos de la perfección de Dios.
¿ES EL MUNDO REAL UN PUENTE A DIOS?
T-17.II.2. Esta belleza no es una fantasía. Es el mundo real , resplandeciente, puro y nuevo, en el que todo refulge bajo la luz del sol. No hay nada oculto aquí, pues todo ha sido perdonado y ya no quedan fantasías que oculten la verdad. El puente entre ese mundo y éste es tan corto y tan fácil de cruzar, que nunca te hubieses podido imaginar que fuese el punto de encuentro de mundos tan dispares. Mas este corto puente es la cosa más poderosa conectada a este mundo. Este ínfimo paso, tan pequeño que ni siquiera has reparado en él, es un salto que te lleva a través del tiempo hasta la eternidad, y te conduce más allá de toda fealdad hacia una belleza que te subyugará y que nunca cesará de maravillarte con su perfección.

¿CUANDO TIEMPO DURA EL MUNDO REAL?
T-17.II.4. Las estrellas se desvanecerán en la luz, y el sol que iluminó al mundo para que su belleza se pudiese apreciar desaparecerá. La percepción no tendrá razón de ser cuando haya sido perfeccionada, pues nada que haya sido utilizado para el aprendizaje tendrá función alguna. Nada cambiará jamás; y las fluctuaciones y los matices, así como las diferencias y contrastes que hacían que la percepción fuese posible cesarán. La percepción del mundo real será tan fugaz que apenas tendrás tiempo de dar gracias a Dios por él. Pues una vez que hayas alcanzado el mundo real y estés listo para recibir a Dios, Él dará de inmediato el último paso.

Ego - Culpa - Cuerpo


Ten por seguro que no es posible que Dios y el ego, o tú y el ego jamás os podáis encontrar. En apariencia lo hacéis y formáis extrañas alianzas basándoos en premisas que no tienen sentido. Pues vuestras creencias convergen en el cuerpo, al que el ego ha elegido como su hogar y tú consideras que es el tuyo. Vuestro punto de encuentro es un error: un error en cómo te consideras a ti mismo. El ego se une a una ilusión de ti que tú compartes con él. Las ilusiones, no obstante, no pueden unirse. Son todas lo mismo, y no son nada. Su unión está basada en la nada, pues dos de ellas están tan desprovistas de sentido como una o mil. El ego no se une a nada, pues no es nada. Y la victoria que anhela está tan desprovista de sentido como él mismo. T-23.I.3:1

La mente que está libre de culpa no puede sufrir.  
Al estar sana, sana a su vez al cuerpo porque ella misma ha sanado. Las enfermedades son inconcebibles para la mente sana, ya que no puede concebir atacar a nada ni a nadie. Dije antes que la enfermedad es una forma de magia. Quizá sería mejor decir que es una forma de solución mágica.   

"...el cuerpo es parte de la solución magica: una solución a un problema inexistente; la creencia en la separación..."
El ego cree que castigándose a sí mismo mitigará el castigo de Dios. Mas incluso en esto es arrogante. 
Le atribuye a Dios la intención de castigar, y luego adopta esa intención como su propia prerrogativa. El ego trata de usurpar todas las funciones de Dios tal como las percibe porque reconoce que sólo se puede confiar, en una lealtad absoluta.

T-5.V.5:1

Percepción y Dualismo

El Problema y la Solución

 No necesitas la bendición de Dios porque de ella ya dispones para siempre, pero sí necesitas la tuya propia. 


La imagen que el ego tiene de ti es la de un ser desposeído, vulnerable e incapaz de amar. 
No puedes amar semejante imagen. 


Sin embargo, puedes escaparte muy fácilmente de ella abandonándola. 

Tú no formas parte de esa imagen, ni ella es lo que tú eres. No veas esa imagen en nadie, o la habrás aceptado como lo que eres tú.  
T-7.VII.3.


Todas las ilusiones acerca de la Filiación se desvanencen al unísono tal como fueron forjadas al unísono. 

No le enseñes a nadie que él es lo que tú no querrías ser. 

Tu hermano es el espejo en el que ves reflejada la imagen que tienes de ti mismo mientras perdure la percepción.

Y la percepción perdurará hasta que la Filiación reconozca que es íntegra.  

Tú inventaste la percepción, y ésta perdurará mientras la sigas deseando.


T-25.I.2. ¿De qué otra manera podrías poner de manifiesto al Cristo en ti, sino contemplando la santidad y viéndolo a Él en ella? La percepción te dice que tú te pones de manifiesto en lo que ves. Si contemplas el cuerpo, creerás que ahí es donde te encuentras tú. Y todo cuerpo que veas te recordará a ti mismo: tu pecaminosidad, tu maldad, pero sobre todo, tu muerte. ¿No aborrecerías e incluso intentarías matar a quien te dijese algo así? El mensaje y el mensajero son uno. Y no puedes sino ver a tu hermano como te ves a ti mismo. Enmarcado en su cuerpo verás su pecaminosidad, en la que tú te alzas condenado. En su santidad, el Cristo en él se proclama a Sí Mismo como lo que eres tú.

T-25.I.3. La percepción es la elección de lo que quieres ser, del mundo en el que quieres vivir y del estado en el que crees que tu mente se encontrará contenta y satisfecha. La percepción elige donde crees que reside tu seguridad, de acuerdo con tu decisión. Te revela lo que eres tal como tú quieres ser. Y es siempre fiel a tu propósito, del que nunca se aparta, y no da el más mínimo testimonio de nada que no esté de acuerdo con el propósito de tu mente. Lo que percibes es parte de lo que tienes como propósito contemplar, pues los medios y el fin no están nunca separados. Y así aprendes que lo que parece tener una vida aparte en realidad no tiene vida en absoluto.


T-25.III.1. En la medida en que atribuyas valor a la culpabilidad, en esa misma medida percibirás un mundo en el que el ataque está justificado.  


Esto concuerda con la ley fundamental de la percepción: ves lo que crees que está ahí, y crees que está ahí porque quieres que lo esté. 


La percepción no está regida por ninguna otra ley que ésa. 


Todo lo demás se deriva de ella, para sustentarla y darle apoyo. Ésta es la forma que, ajustada a este mundo, adopta la percepción de la ley más básica de Dios: que el amor crea amor y nada más que amor.

T-25.IV.2. Podría afirmarse, por lo tanto, que la ley básica de la percepción es: "Te regocijarás con lo que veas, pues lo ves para regocijarte".  


Y mientras creas que el sufrimiento y el pecado te pueden proporcionar alegría, seguirán estando ahí para que los veas. 


Nada es de por sí perjudicial o beneficioso a menos que así lo desees. Tu deseo es lo que determina los efectos que ha de tener en ti porque lo elegiste como un medio para obtener esos efectos, creyendo que eran los portadores del regocijo y de la felicidad. 
 Esta ley rige incluso en el Cielo. 

El Hijo de Dios crea para ser feliz, puesto que comparte con su Padre el propósito que Éste tuvo al crearlo a fin de que su alegría fuese cada vez mayor y la de Dios junto con la suya.


LA SOLUCIÓN


T-25.VII.5. El Espíritu Santo tiene el poder de transformar todos los cimientos del mundo que ves en algo distinto: en una base que no sea demente, sobre la que se puedan sentar los cimientos de una percepción sana y desde la que se puede percibir otro mundo: un mundo en el que nada se opone a lo que conduciría al Hijo de Dios a la cordura y a la felicidad, y en el que nada da testimonio de la muerte ni de la crueldad, de la separación o de las diferencias. Pues ahí todo se percibe como uno, y nadie tiene que perder para que otro gane.

T-25.IX.3. Puedes estar seguro de que la solución a cualquier problema que el Espíritu Santo resuelva será siempre una solución en la que nadie pierde. Y esto tiene que ser verdad porque Él no le exige sacrificios a nadie. Cualquier solución que le exija a alguien la más mínima pérdida, no habrá resuelto el problema, sino que lo habrá empeorado, haciéndolo más difícil de resolver y más injusto. Es imposible que el Espíritu Santo pueda ver cualquier clase de injusticia como la solución. Para Él, lo que es injusto tiene que ser corregido porque es injusto. Y todo error es una percepción en la que, como mínimo, se ve a uno de los Hijos de Dios injustamente. De esta forma es como se priva de justicia al Hijo de Dios. Cuando se considera a alguien un perdedor, se le ha condenado. Y el castigo, en vez de la justicia, se convierte en su justo merecido.

T-25.IX.4. Ver la inocencia hace que el castigo sea imposible y la justicia inevitable. La percepción del Espíritu Santo no da cabida al ataque. Lo único que podría justificar el ataque son las pérdidas, y Él no ve pérdidas de ninguna clase. El mundo resuelve problemas de otra manera. Pues ve la solución a cualquier problema como un estado en el que se ha decidido quién ha de ganar y quién ha de perder; con cuánto se va a quedar uno de ellos y cuánto puede todavía defender el perdedor. Mas el problema sigue sin resolverse, pues sólo la justicia puede establecer un estado en el que nadie pierde y en el que a nadie se le trata injustamente o se le priva de algo, lo cual le daría motivos para vengarse. Ningún problema se puede resolver mediante la venganza, que en el mejor de los casos no haría sino dar lugar a otro problema, en el que el asesinato no es obvio.

T-25.IX.6. Nadie merece perder. Y es imposible que lo que supone una injusticia para alguien pueda ocurrir. La curación tiene que ser para todo el mundo, pues nadie merece ninguna clase de ataque. ¿Qué orden podría haber en los milagros, si algunas personas mereciesen sufrir más y otras menos? ¿Y sería esto justo para aquellos que son totalmente inocentes? Todo milagro es justo. No es un regalo especial que se les concede a algunos y se les niega a otros, por ser éstos menos dignos o estar más condenados, y hallarse, por lo tanto, excluidos de la curación. ¿Quién puede estar excluido de la salvación, si el propósito de ésta es precisamente acabar con el especialismo? ¿Dónde se encontraría la justicia de la salvación, si algunos errores fuesen imperdonables y justificasen la venganza en lugar de la curación y el retorno a la paz?

T-25.IX.9. Los pequeños problemas que ocultas se convierten en tus pecados secretos porque no elegiste que se te liberase de ellos. Y así, acumulan polvo y se vuelven cada vez más grandes hasta cubrir todo lo que percibes, impidiéndote así ser justo con nadie. No crees tener ni un solo derecho. Y la amargura, al haber justificado la venganza y haber hecho que se pierda la misericordia, te condena irremisiblemente. Los irredentos no tienen misericordia para con nadie. Por eso es por lo que tu única responsabilidad es aceptar el perdón para ti mismo.

T-26.I.3. Lo poco que el cuerpo mantiene cercado se convierte en el yo, el cual se conserva mediante el sacrificio de todo lo demás. Y todo lo demás no puede sino perder esta pequeña parte y permanecer incompleto a fin de mantener intacta su propia identidad. En esta percepción de ti mismo la pérdida del cuerpo sería ciertamente un sacrificio. Pues ver cuerpos se convierte en la señal de que el sacrificio es limitado y de que aún queda algo que es exclusivamente para ti. Y para que esa ínfima parte te pertenezca, se demarcan límites en todo lo que es externo a ti, así como en lo que crees que es tuyo. Pues dar es lo mismo que recibir. Y aceptar las limitaciones de un cuerpo es imponer esas mismas limitaciones a cada hermano que ves. Pues sólo puedes ver a tu hermano como te ves a ti mismo.

T-26.VII.8. Nada puede hacer que lo que no tiene sentido lo tenga. Y la verdad no necesita defensas para ser la verdad. Las ilusiones no tienen ni testigos ni efectos. El que las contempla no hace sino engañarse a sí mismo. Perdonar es la única función que se puede tener aquí, y su propósito es llevarle la dicha que este mundo niega a cada aspecto del Hijo de Dios allí donde parecía reinar el pecado. Tal vez no comprendas el papel que juega el perdón en el proceso de poner fin a la muerte y a todas las creencias que surgen de las brumas de la culpabilidad. Los pecados son creencias que tú interpones entre tu hermano y tú. Los pecados hacen que estés limitado al tiempo y al espacio, y te conceden un pequeño lugar a ti y otro a él. En tu percepción, esta separación está simbolizada por el cuerpo, que claramente está separado y es algo aparte. Lo que este símbolo representa, no obstante, es tu deseo de estar aparte y separado.

T-26.VII.17. La crucifixión se abandona en la redención porque donde no hay dolor ni sufrimiento no hay necesidad de curación. El perdón es la respuesta a cualquier clase de ataque. De esta manera, se cancelan los efectos del ataque, y se responde al odio en nombre del amor. Gloria eterna a ti que se te ha encomendado salvar al Hijo de Dios de la crucifixión, del infierno y de la muerte. Pues tienes el poder de salvar al Hijo de Dios porque su Padre así lo dispuso. Y en tus manos yace la salvación, para ser ofrecida y recibida como una.

T-27.II.13. Observa cómo esta percepción de ti mismo no puede sino extenderse, y no pases por alto el hecho de que todo pensamientose extiende porque ése es su propósito debido a lo que realmente es. De la idea de que el ser se compone de dos partes, surge necesariamente el punto de vista de que su función está dividida entre las dos. Pero lo que quieres corregir es solamente la mitad del error, que tú crees que es todo el error. Los pecados de tu hermano se convierten, de este modo, en el blanco central de la corrección, no vaya a ser que tus errores y los suyos se vean como el mismo error. Los tuyos son equivocaciones, pero los suyos son pecados y, por ende, no son como los tuyos. Los suyos merecen castigo, mientras que los tuyos, si vamos a ser justos, deberían pasarse por alto.

T-27.II.14. De acuerdo con esta interpretación de lo que significa corregir no podrás ver tus propios errores. Pues habrás trasladado el blanco de la corrección fuera de ti mismo, sobre uno que no puede ser parte de ti mientras esa percepción perdure. Aquel al que se condena jamás puede volver a formar parte del que lo acusa, quien lo odiaba y todavía lo sigue odiando por ser un símbolo de su propio miedo. He aquí a tu hermano, el blanco de tu odio, quien no es digno de formar parte de ti, y es, por lo tanto, algo externo a ti: la otra mitad, la que se repudia. Y sólo lo que se deja privado de su presencia se percibe como todo lo que tú eres. El Espíritu Santo tiene que representar esta otra mitad hasta que tú reconozcas que es la otra mitad. Y Él hace esto asignándoos a ti y a tu hermano la misma función y no una diferente.