Mirar al ego

Cuando lo único que desees sea amor no verás nada más. La naturaleza contradictoria de los testigos que percibes es sencillamente el reflejo de tus invitaciones conflictivas. Has mirado en tu mente y has aceptado que en ella hay oposición al haberla buscado allí. Mas no creas entonces que los testigos de la oposición son verdaderos, ya que ellos sólo dan testimonio de tu decisión acerca de la realidad, y te devuelven los mensajes que tú les diste. El amor, asimismo, se reconoce por sus mensajeros. Si manifiestas amor, sus mensajeros vendrán a ti porque los invitaste.

El poder de decisión es la única libertad que te queda como prisionero de este mundo. Puedes decidir ver el mundo correctamente. Lo que hiciste de él no es su realidad, pues su realidad es sólo la que tú le confieres. No puedes realmente darle a nada ni a nadie nada que no sea amor, ni tampoco puedes realmente recibir de ellos nada que no sea amor. Si crees que has recibido cualquier otra cosa, es porque miraste dentro de ti y creíste haber visto ahí la capacidad de poder dar otra cosa. Esa decisión fue la que determinó lo que encontraste, pues fue la decisión que determinó lo que tenías que buscar.

Tienes miedo de mí porque miraste dentro de ti y lo que viste te dio miedo. Pero lo que viste no pudo haber sido la realidad, pues la realidad de tu mente es lo más bello de todas las creaciones de Dios. Puesto que procede únicamente de Dios, su poder y grandeza sólo habrían podido brindarte paz, si realmente la hubieses contemplado. Si tienes miedo es porque viste algo que no estaba allí. Sin embargo, en ese mismo lugar pudiste haberme visto a mí y a todos tus hermanos, en la perfecta seguridad de la mente que nos creó, a todos. Pues nos encontramos ahí, en la paz del Padre, cuya voluntad es extender Su paz a través de ti. T-12.VII.8-10

Sueños Felices

contempla tu paz allí donde la creación se encuentra

La calma que te rodea mora en él, y de esa quietud emanan los sueños felices en los que vuestras manos se unen candorosamente. Éstas no son las manos usurpadoras de los sueños de dolor. No empuñan ninguna espada, pues han abandonado su apego a todas las vanas ilusiones del mundo.


T-29-V.5

Sueños son Sueños

Los sueños que te parecen gratos (los de hadas) te retrasarán tanto como aquellos en los que el miedo es evidente (pesadillas). Pues todos los sueños son sueños de miedo, no importa en qué forma parezcan manifestarse.

El miedo se ve adentro o afuera, o en ambos sitios. O puede estar oculto tras formas agradables (cuerpos). Pero nunca está ausente del sueño (sin cuerpo no hay sueño), pues el miedo es el elemento básico de todos los sueños. Puede que la forma en que éstos se manifiestan cambie, pero es imposible que se compongan de ninguna otra cosa.
T-29-IV.2
retraso
sueño

Soy Inocente

Solamente se pueden aprender dos lecciones. Cada una de ellas da lugar a un mundo diferente. Y cada uno de esos mundos [efectos] se deriva irremediablemente de su fuente. [causa]


El mundo (que proyecta la mente divida) es el resultado inevitable de la lección que enseña que el Hijo de Dios es culpable. Es un mundo de terror y desesperación. 


En él no hay la más mínima esperanza de hallar felicidad... 

Ningún plan que puedas idear para tu seguridad tendrá éxito. No puedes buscar dicha en él y esperar encontrarla. Mas éste no es el único resultado que se puede derivar de lo que has aprendido. 

Por mucho que te hayas esforzado por aprender la tarea que elegiste, la lección que refleja el amor de Dios es todavía más fuerte. Y aprenderás que el Hijo de Dios es inocente, y verás otro mundo.

T-31-I.7.

Verdadera Oración

La verdadera oración debe evitar convertirse en una súplica. Debes pedir, más bien, recibir lo que ya ha sido dado:
aceptar lo que ya está aquí.

S1/I.1:6


El secreto de la verdadera oración es olvidarte de las cosas que crees necesitar. Pedir cosas concretas es parecido a contemplar el pecado y luego perdonarlo.
S1/I.4:1

Cada Dia, Hora, Segundo

Cada día, cada hora y cada minuto, e incluso cada segundo, estás decidiendo entre la crucifixión y la resurrección, entre el ego y el Espíritu Santo. 

El ego es la elección en favor de la culpabilidad; el Espíritu Santo, la elección en favor de la inocencia. De lo único que dispones es del poder de decisión. Aquello entre lo que puedes elegir ya se ha fijado porque aparte de la verdad y de la ilusión no hay ninguna otra alternativa. Ni la verdad ni la ilusión traspasan los límites de la otra, ya que son alternativas irreconciliables entre sí y ambas no pueden ser verdad. Eres culpable o inocente, prisionero o libre, infeliz o feliz. T-14.III.4. 

Los sueños son desahogos emocionales en el nivel de la percepción en los que literalmente profieres a gritos: "¡Quiero que las cosas sean así!" Y aparentemente lo consigues. Mas los sueños son inseparables de su fuente. 

La ira y el miedo los envuelven, y en cualquier instante la ilusión de satisfacción puede ser invadida por la ilusión de terror. Pues el sueño de que tienes la capacidad de controlar la realidad y de sustituirla por un mundo que prefieres es aterrante. Tus intentos de eliminar la realidad son aterradores, pero no estás dispuesto a aceptar esto. T-18.II.4. 

Cada día, y cada minuto de cada día, y en cada instante de cada minuto, no haces sino revivir ese instante en el que la hora del terror ocupó el lugar del amor. Y así mueres cada día para vivir otra vez, hasta que cruces la brecha entre el pasado y el presente, la cual en realidad no existe. 

Esto es lo que es toda vida: un aparente intervalo entre nacimiento y muerte y de nuevo a la vida; la repetición de un instante que hace mucho que desapareció y que no puede ser revivido. T-26.V.13. 

...el tiempo no es otra cosa que la creencia demente de que lo que ya pasó todavía está aquí y ahora.

El milagro no hace nada. Lo único que hace es deshacer.
Y de este modo, cancela la interferencia a lo que se ha hecho.
No añade nada, sino que simplemente elimina. T-28.I.1.


Y lo que elimina hace mucho que desapareció, pero puesto que se conserva en la memoria, sus efectos parecen estar teniendo lugar ahora.

La Ignorancia Produce Dolor

El Espíritu Santo te Guía sólo a fin de evitarte dolor.   

Obviamente nadie se opondría a este objetivo si lo reconociese. Mas el problema no estriba en si lo que el Espíritu Santo dice es verdad o no, sino en si quieres escucharle o no. No puedes reconocer lo que es doloroso, de la misma manera en que tampoco sabes lo que es dichoso, y, de hecho, eres muy propenso a confundir ambas cosas. La función primordial del Espíritu Santo es enseñarte a distinguir entre una y otra. Lo que a ti te hace dichoso le causa dolor al ego, y mientras tengas dudas con respecto a lo que eres, seguirás confundiendo la dicha con el dolor. Esta confusión es la causa del concepto de sacrificio. Obedece al Espíritu Santo, y estarás renunciando al ego. Pero no estarás sacrificando nada. Al contrario, estarás ganándolo todo. Si creyeses esto, no tendrías conflictos. T-7.X.3.


Hemos dicho que el Espíritu Santo te enseña la diferencia que existe entre el dolor y la dicha. Eso es lo mismo que decir que te enseña la diferencia que hay entre estar aprisionado y ser libre. No puedes hacer esta distinción sin Él porque te has enseñado a ti mismo que el aprisionamiento es libertad. ¿Cómo ibas a poder distinguir entre una cosa y otra cuando crees que ambas son lo mismo? ¿Cómo ibas a poder pedirle a la parte de tu mente que te enseñó a creer que son lo mismo que te enseñase de qué manera son diferentes? T-8.II.5.



SUFRIMIENTO - uno de los testigo básicos del ego para la realidad del cuerpo y de la inexistencia del espíritu, pues que el cuerpo parece experimentar sufrimiento o dolor; tener dolor, por lo tanto, es negar a Dios, mientras que tener consciencia de nuestra verdadera invulnerabilidad como el Hijo de Dios es negar la realidad del dolor.

(sufrimiento y dolor se usan como virtuales sinónimos.)





T-27.VI.3. El cuerpo, que de por sí carece de propósito, contiene todas tus memorias y esperanzas. Te vales de sus ojos para ver y de sus oídos para oír, y dejas que te diga lo que siente. Mas él no lo sabe. Cuando invocas los testigos de su realidad, te repiten únicamente los términos que les proporcionaste para que él los usara. No puedes elegir cuál de entre ellos es real, pues cualquiera que elijas es igual que los demás. Lo único que puedes hacer es decidir llamarlo por un nombre o por otro, pero eso es todo. No puedes hacer que un testigo sea verdadero sólo porque lo llames con el nombre de la verdad. La verdad se encuentra en él si lo que representa es la verdad. De lo contrario, miente, aunque lo invoques con el santo Nombre de Dios Mismo.
T-27.VI.4. El Testigo de Dios no ve testigos contra el cuerpo. Tampoco presta atención a los testigos que con otros nombres hablan de manera diferente en favor de la realidad del cuerpo. Él sabe que no es real. Pues nada podría contener lo que tú crees que el cuerpo contiene dentro de sí. El cuerpo no puede decirle a una parte de Dios cómo debe sentirse o cuál es su función. El Espíritu Santo, sin embargo, no puede sino amar aquello que tú tienes en gran estima. Y por cada testigo de la muerte del cuerpo, Él te envía un testigo de la vida que tienes en Aquel que no conoce la muerte. Cada milagro que Él trae es un testigo de la irrealidad del cuerpo. Él cura a éste de sus dolores y placeres por igual, pues todos los testigos del pecado son reemplazados por los Suyos.



T-27.I.7. La enfermedad, no importa en qué forma se manifieste, es el testigo más convincente de la futilidad y el que refuerza a todos los demás y les ayuda a pintar un cuadro en el que el pecado está justificado. 
Los enfermos creen que todas sus extrañas necesidades y todos sus deseos antinaturales están justificados. 
Pues ¿quién podría amar una vida que queda truncada tan pronto, y no atribuirle valor a los gozos pasajeros? 


¿Qué placer hay que sea duradero? 


¿No tienen los débiles el derecho de creer que cada migaja de placer robado constituye su justa retribución por la brevedad de sus vidas? Pues pagarán con su muerte por todos sus placeres tanto si disfrutan de ellos como si no.   

A la vida siempre le llega su final, sea cual sea la forma en que ésta se viva. Por lo tanto, se deleitan con lo pasajero y con lo efímero.

Muerte

Cuando tu cuerpo, tu ego y tus sueños hayan desaparecido, sabrás que eres eterno. 

Tal vez pienses que ésto se logra con la muerte, pero con la muerte no se logra nada porque la muerte no es nada.

T/6.V.A.1

Verdadera Causa

Dios es la única Causa, y la culpabilidad es algo ajeno a Él.

No le enseñes a nadie que te ha hecho daño, pues si lo haces, te estarás enseñando a ti mismo que lo que es ajeno a Dios tiene poder sobre ti. 



Lo que no tiene causa no puede existir. No des testimonio de ello, ni fomentes el que ninguna mente lo crea. 

Recuerda siempre que la mente es una, y que la causa es una. No aprenderás a comunicarte con esta unicidad hasta que no aprendas a negar lo que no tiene causa y a aceptar como tuya la Causa que es Dios. - T-14.III.8. 



"...En realidad, "Causa" es un término que le corresponde propiamente a Dios, y Su "Efecto" es Su Hijo. Esto supone una serie de relaciones de Causa y Efecto completamente diferentes de las que tú introduces en tus creaciones falsas. El conflicto fundamental en este mundo es, pues, entre la creación y la creación falsa. Todo miedo está implícito en la segunda, y todo amor en la primera. El conflicto es, por lo tanto, entre el amor y el miedo. - T-2.VII.3.

La ilusión de un Mundo

El mundo que ves no es más que la ilusión de un mundo.
Dios no lo creó, pues lo que 
Él crea tiene que ser tan eterno como Él.
En el mundo que ves, no obstante, no hay nada que haya de perdurar para siempre.  Algunas cosas durarán en el tiempo algo más que otras. 
Pero llegará el momento en el que a todo lo visible le llegue su fin.

Oraciones

El Padre Nuestro de Un Curso en Milagros

Perdónanos nuestras ilusiones, Padre, y ayúdanos a aceptar nuestra verdadera relación Contigo, en la que no hay ilusiones y en la que jamás puede infiltrarse ninguna. Nuestra santidad es la Tuya. ¿Qué puede haber en nosotros que necesite perdón si Tu perdón es perfecto? El sueño del olvido no es más que nuestra renuencia a recordar Tu perdón y Tu amor. No nos dejes caer en la tentación, pues la tentación del Hijo de Dios no es Tu voluntad. Y déjanos recibir únicamente lo que Tú has dado, y aceptar sólo eso en las mentes que Tú creaste y que amas. Amén. T-16.VII.12.


Oración de las Cincuenta


[Lecciones 1 - 9] Absolutamente nada de lo veo...significa nada. Le he dado todo el significado que tiene para mi todo lo que veo. Quiero reconocer que no entiendo nada de lo que veo. Debe ser que mis pensamientos no significan nada lo cual conlleva a nunca estar disgustado por la razón que yo creo. Experimento toda clase de molestias y disgustos porque veo algo que no esta ahí. En realidad solo veo el pasado, porque mi mente esta absorbida con pensamientos del pasado y no veo nada tal como es ahora.

[Lecciones 10 - 19] Tiene que ser entonces que mis pensamientos no significan nada por lo tanto me muestran un mundo sin significado. Estoy disgustado nuevamente porque veo un mundo sin significado. Un mundo sin significado engendra temor y Dios no creo un mundo sin significado. Por lo tanto mis pensamientos son imagenes que yo mismo fabrique. Todo pensamiento crea forma en algún nivel, asi que no puedo tener pensamientos neutros o ver cosas neutras. Seguramente no soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver y de pensar.

Jesús como le hago para salir de esto...?

[Lecciones 20 - 33]
Decide ver... Decide ver las cosas de otra manera. Lo que has fabricado es una forma de venganza. Pero ten plena fé de que puedes literalmente escapar de las causas del mundo renunciando a los pensamientos de ataque y venganza. Primero entiende que no percibes lo que mas te conviene y no sabes cuál es el proposito de nada, tus pensamientos de ataque atacan tu perfecta invulnerabilidad. Decide cada dia ver por encima y por encima de todo quieres ver las cosas de otra manera. Dios Padre esta en todo lo que ves porque el esta en tu mente y no puedes ser victima del mundo que tu mismo has inventado. Hay otra manera de ver el mundo.


[Lecciones 34 - 39] Comienza por reconocer que cuando no estas en paz, podras sentir paz tomando mi mano. En lugar de tu depresión, ansiedad, preocupación, o cualquier "problema" que creas tener.  Recuerda, tu mente es parte de la de Dios. Eres muy santo. Tu santidad envuelve todo lo que ves, tu santidad bendice al mundo y a los seres que habitan en él. No hay nada que tu santidad no pueda hacer, porque el poder de Dios reside en tu santidad que es tu Salvación. Por ello eres bendito.


[Lecciones 40 - 50]

No hay nada que temer.
porque...
Soy bendito por ser un Hijo de Dios.
y
Dios va conmigo donde quiera que yo voy.
al ser...
Dios mi fortaleza. La visión es Su regalo.

No hay nada que temer.
porque...
Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él.
al ser...
Dios la luz en que veo.
y
La Mente con la que pienso.

No hay nada que temer.
porque...
Dios es el Amor en el que perdono, 
Dios es el Amor en que me perdono a mi mismo.
Dios es el Amor en el que me alzo bendecido.
No puedo ser culpable porque soy un Hijo de Dios.
Ya he sido perdonado.
El miedo no tiene cabida en una mente que Dios ama.
No tengo necesidad de atacar porque el amor me ha perdonado.

No hay nada que temer.
Dios es la fortaleza en la que confío.
cuando
La Voz Dios me habla durante todo el dia.
No hay nada que temer.
y asi sera por siempre...
El Amor de Dios es mi sustento.

AMEN